Inmaculada Soria emociona a Chilluévar en el arranque de las fiestas de la Virgen de la Paz

La ambientóloga y vecina del municipio ofrece un pregón cargado de recuerdos, tradición e identidad local para dar el pistoletazo de salida a los días grandes del pueblo
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La pregonera comparte sobre el escenario su discurso al resto de presentes como inicio de las fiestas patronales del municipio. / Ana Lechuga / Diario JAÉN.
Ana Lechuga

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Chilluévar descorrió anoche el telón de sus días grandes. Las calles del municipio se vestirán de fiesta para celebrar a su patrona, la Virgen de la Paz, y fue una de sus vecinas, Inmaculada Soria, la encargada de poner voz a ese sentimiento compartido con un pregón que dio comienzo oficialmente a la feria. Una noche marcada por la tradición, la emoción y el reencuentro de vecinos y familias en torno a una de las citas más esperadas del año.

Inmaculada Soria García nació en Chilluévar en 1983, un lugar al que ha estado profundamente vinculada y cuyas fiestas ha vivido desde niña. Se licenció en Ciencias Ambientales por la Universidad de Jaén, completando su formación con un Máster en Riesgos Laborales y un Experto Universitario en Gestión e Innovación. Pero si hay algo que marcó su pregón fue precisamente la conexión entre su trayectoria profesional y sus raíces. Inmaculada hizo un recorrido por su vida, recordando sus vivencias en el municipio desde pequeña, sus momentos en familia, con los vecinos y aquellos que formaron parte de su historia. A lo largo del pregón, puso especialmente en valor lo que significa para ella su pueblo y, sobre todo, sus fiestas: unas celebraciones que no solo forman parte del calendario, sino también de sus recuerdos, de su identidad y de su manera de entender y vivir. Su pregón fue, en definitiva, un recorrido por su trayectoria y por todas esas experiencias que la han acompañado desde la infancia, con una mirada muy personal hacia su pueblo y hacia unas fiestas que, como ella misma ha demostrado durante toda su vida, ha vivido y sigue viviendo con absoluta intensidad.

Con este acto se dio el pistoletazo de salida a varios días de celebración, convivencia y tradición, en los que los vecinos de Chilluévar y quienes regresan al municipio para disfrutar de sus fiestas podrán compartir momentos de encuentro en torno a su patrona. A partir de ese momento, Chilluévar se sumergió en un ambiente festivo en el que vecinos, familiares y visitantes están llamados a disfrutar juntos de estos días tan señalados en el calendario local.

El fervor de las fiestas y el orgullo comunitario se reflejan en el testimonio de sus vecinos: mientras Lorena Fernández Gómez expresó su orgullo por acompañar a su amiga de toda la vida en su papel como pregonera, Pablo Soria Romo compartió esa misma ilusión al ver que es su propia sobrina la encargada de dar el pregón en unos días tan especiales para el pueblo. Esa devoción por la celebración y lo sagrado se consolidó en la voz de Mercedes Gómez Segovia, para quien la Virgen de la Paz es como una segunda madre y un símbolo de unión vecinal, sentimiento respaldado por Marcelo Martínez Bellido, que destacó cómo estas fechas atraen a visitantes de fuera para venerar a lo más grande que tienen en el municipio. Por último, Anabella Olivares Chacón recordó que esa fe hacia la Virgen se transmite desde la infancia como una cita ineludible en procesión, una tradición que no se perdona ni siquiera bajo el calor del verano.