Dieciocho historias con las que presumir de toda una comarca: Sierra de Segura
No hay mejor manera de conocer una tierra que hacerlo a través de quienes la viven, la trabajan y la sienten diariamente. Y anoche la Sierra de Segura tuvo muchas voces. El Recinto de los Cañamares de La Puerta de Segura se convirtió en punto de encuentro de toda la comarca en una nueva edición de los Premios Reino de Jaén “Sierra de Segura”, una velada para reconocer trayectorias personales, celebrar iniciativas empresariales y reivindicar el orgullo de pertenecer a esta rica tierra.
La cita, impulsada por Diario JAÉN con el patrocinio de la Junta de Andalucía y la colaboración de Unicaja Banco, reunió a representantes de los municipios segureños en torno a dieciocho reconocimientos. Empresas, asociaciones, deportistas, profesionales, colectivos culturales y personas que, desde sus respectivos ámbitos, contribuyen a mantener viva la comarca y a hacerla avanzar. Una noche en la que, además, se celebraron diez años de vida de estos galardones en la Sierra de Segura.
Conducida por la Adjunta a la Dirección de Proyectos y Talento de Diario JAÉN, Ana María Gómez, la gala comenzó de la mejor forma: dejando que la propia comarca hablara a través de su folclore. Distintas actuaciones de los grupos de coros y danzas de la Sierra de Segura pusieron la nota musical a los primeros compases de la velada, antes de que la alcaldesa de La Puerta de Segura, Virtudes Puertas, inaugurara oficialmente el acto. Tras la intervención de la regidora porteña, un vídeo conmemorativo permitió a los asistentes echar la vista atrás y recorrer una década de historia de unos premios que, desde aquella primera edición en Orcera, fueron poniendo rostro al esfuerzo y al talento de este rincón.
Tras el recuerdo, llegaron los reconocimientos. Hornos de Segura abrió el desfile de premiados con José Ramón Molina Fernández, gran deportista y alma máter, junto a su padre y su familia, del Alojamiento Rural y Restaurante Raisa. Puente de Génave tomó el relevo para distinguir a María Teresa García Idáñez, por una trayectoria vinculada a la educación y al servicio a varias generaciones.
Arroyo del Ojanco quiso poner en valor la labor de la Asociación de Comercio y Servicios “Alcysa”, por su implicación con la dinamización del tejido empresarial del municipio, andadura que comenzó en 2020. Las tradiciones tuvieron un espacio de honor sobre el escenario de la mano de Siles. Los Voluntarios de la Caldera de San Roque, con Manuel Campayo y la cuadrilla de hombres que lleva más de medio siglo manteniendo esta tradición, recibieron la distinción por una labor que forma parte de la memoria y la identidad sileña.
Villarrodrigo llevó al Recinto de los Cañamares el trabajo artesanal de su Grupo de Costureras de los Trajes del Renacimiento, guardianas esenciales de una parte de la historia del municipio. Seguidamente, La Puerta de Segura entregó uno de sus dos reconocimientos a la empresa Oleofer S. L., responsables de uno de los mejores aceite de oliva virgen extra de la Sierra de Segura.
La música volvió a tomar el protagonismo con el Coro Parroquial “Nuestra Señora la Virgen del Campo”, de Torres de Albanchez. Un colectivo estrechamente ligado a la vida torreña y que ponen voz a las distintas celebraciones litúrgicas en el municipio. Seguidamente, Orcera reconoció a Adrián Fernández Huertas, un joven emprendedor que representa el empuje de las nuevas generaciones y su apuesta por construir oportunidades sin traspasar las fronteras de la comarca. Desde Segura de la Sierra llegó el galardón para María Luisa Rodríguez Rodríguez, gerente del restaurante “El Candil, Tierra de Olivos”, en Cortijos Nuevos.
Con la gala ya en el ecuador, llegó uno de los momentos más especiales con la entrega del Premio Guardianes de la Vida. El reconocimiento fue para el equipo médico-quirúrgico de los festejos taurinos de la Sierra de Segura, con el doctor Rafael Fuentes al frente, por décadas de dedicación y por permanecer siempre al pie del cañón para atender cualquier emergencia. El deporte también tuvo su lugar en la gala con el Futsal Génave. Alejandro Fernández Martín, fundador y vicepresidente del club, recogió el premio concedido por el municipio por promover la práctica de fútbol sala en toda la comarca.
Benatae puso en valor el trabajo de la Sociedad Cooperativa San Isidro Labrador, comprometida con mejorar tanto la cantidad como la calidad de oro líquido. Beas de Segura celebró los cuarenta años de trayectoria de la Asociación Cultural El Yelmo. Desde su fundación en los años ochenta por Carmen de Michelena, más de noventa mujeres de Beas de Segura continúan su legado y su compromiso con la vida social del municipio.
Santiago-Pontones puso el acento en el turismo con la distinción a Yolanda Vizcaíno Gómez, cuya trayectoria está vinculada a la promoción y puesta en valor de los recursos de este amplio territorio serrano. La recta final de la gala llegó con la entrega del Premio Trayectoria Empresarial. Patrocinado por Unicaja Banco, el galardón fue a parar a Pedro Arroyo Maderas S. L., una empresa familiar fundada en Orcera en 1928 y que alcanza ya casi un siglo de historia.
El Premio Junta de Andalucía reconoció una trayectoria que ha llevado el nombre de la Sierra de Segura mucho más allá de sus fronteras. Manuel Julián Gallego Gómez, natural de La Puerta de Segura, es sacerdote y miembro de los Misioneros de África, y dedicó cerca de cinco décadas de su vida a trabajar junto a los más desfavorecidos, especialmente en Malí y Burkina Faso.
La anfitriona volvió al escenario para entregar su segundo premio de la noche. El Campus Sierra de Segura recibió el reconocimiento del Ayuntamiento de La Puerta de Segura por su labor en favor de la formación y las oportunidades para los jóvenes de la comarca. Y cuando la noche parecía haberlo dicho todo, llegó el momento de mirar hacia la música y la cultura para poner el broche. El Premio Especial Diario JAÉN fue para Paco Segura, cantautor natural de Génave que ha llevado consigo el nombre de su tierra durante toda una trayectoria dedicada a la canción de autor.
Con los dieciocho reconocimientos ya entregados, la gala continuó con un gesto especial hacia el municipio anfitrión. El presidente del Consejo de Administración de Diario JAÉN S.A., Eleuterio Muñoz entregó a la alcaldesa y a la Corporación Municipal un plato conmemorativo de la gala, pintado a mano por Cerámica Cano de Arjonilla.
Las últimas palabras correspondieron al delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Jaén, Erik Domínguez, y al director del periódico provincial, Juan Espejo, encargados de clausurar una noche en la que la Sierra de Segura volvió a demostrar que su mayor patrimonio son las personas que la mantienen viva.
Entre aplausos y palabras de gratitud, la tradicional fotografía de familia puso el broche de oro a una nueva entrega de los Premios Reino de Jaén. Sobre el escenario quedaron reunidos los protagonistas de una gala que, diez años después de su primera edición, continúa recorriendo la comarca para reconocer aquello que no siempre aparece en los grandes titulares: el trabajo diario, el pleno compromiso, el talento y el orgullo de quienes hacen de la Sierra de Segura una tierra con identidad propia y, sobre todo, con mucho futuro.