Alabanzas para el Señor de Las Villas en plena naturaleza

La imagen de Jesús del Monte reina en su procesión rodeado del cariño de su gente en Cañada de la Madera
Momentos de la procesión con un paisaje serrano de olivares y pinares. / Juan Rafael Hinojosa / Diario JAÉN
Juan Rafael Hinojosa

La sierra de Las Villas es una de las zonas de naturaleza más virgen de la provincia. A caballo entre los términos municipales de Villanueva del Arzobispo e Iznatoraf se encuentra el diseminado de Cañada de la Madera y, en él, la ermita de Jesús del Monte. Allí se venera la imagen de Cristo del mismo nombre. Aunque el inmueble solo tiene 61 años, las fiestas en honor del Señor son antiguas.

A pesar del calor agosteño, las fiestas de 2026 resultaron muy participativas. Se implicaron tanto los habitantes de la zona como vecinos villanovenses y personas que disfrutan del verano en ese remanso de paz que es la sierra de Las Villas. El principal acto fue la procesión, que duró alrededor de media hora. El recorrido estuvo formado por un trayecto único, primero en descenso y luego en subida. En la escalera de la ermita, el coro del centro de mayores de Villanueva del Arzobispo agasajó al Señor. Después, el acompañamiento musical correspondió a La Charangaleja, que interpretó piezas emblemáticas de este tipo de desfiles en la provincia.

Los menores se implicaron en el traslado de los gallardetes. En cuanto a los anderos, lo dieron todo y levantaron la imagen en varias ocasiones. Dentro del cortejo se encontraban el párroco, Juan Carlos Córdoba, y el alcalde villanovense, Jorge Martínez. A lo largo del recorrido se sucedieron las alabanzas, los vítores y las muestras de cariño hacia el Señor, todo un referente religioso en la comarca. A las puertas de la ermita, antes de que la imagen entrara en ella, el sacerdote bendijo los campos.

Las celebraciones de Cañada de la Madera en honor de Jesús del Monte se repartieron entre dos jornadas. El sábado se vivió una verbena a cargo de Pedro el Gitano. No faltó el servicio de barra, a cargo de la Cofradía del Prendimiento. De esta forma, se facilitó que mucha gente cenara allí y que almorzara ayer, cuando hubo un tardeo animado con mucha convivencia. Antes de la procesión hubo una misa en la que la ermita se quedó pequeña. El coro villanovense antes mencionado se encargó de interpretar varias piezas durante la eucaristía.

Entre alguno de sus fieles que le acompañaban, Pedro José Valle Martínez, contaba como “cada año los devotos más mayores organizan esta gran fiesta tan arraigada en la sierra de Las Villas”. Marifé Ordoó Martínez: “Nunca me pierdo esta fiesta, que es especial tanto por la procesión como por la verbena y el entorno tan bonito en el que se vive esta celebración”. Autota Carrillo Castillo indicó que es una fiesta “muy familiar, siempre reunidos con amigos por la devoción hacia Jesús del Monte que es el protagonista”. Gabriel Soria Beteta: “Venir aquí estos días es estupendo. Por regla general viene todo el mundo a pasar dos días muy intensos y pasar el verano de forma distinta”. Por su parte, Belén García Sánchez comentaba que “la fiesta es una manifestación muy tradicional, aparte de preciosa y ha tomado fuerza los últimos años”.