Un preso lleva más de un mes en huelga de hambre en Jaén
La que se relata en estas líneas es una situación, cuanto menos, poco corriente en uno de los módulos de reclusos comunes —diferentes a los de aislamiento— del Centro Penitenciario de Jaén. Tal y como pudo saber este periódico, un preso se declaró en huelga de hambre hace un mes y medio. Ante esta situación, el personal de la cárcel aplica un protocolo de seguimiento habitual en este tipo de casos. Asimismo, los funcionarios someten al citado recluso a un control sanitario exhaustivo con analíticas de sangre, pero también con controles de pesaje y otro tipo de pruebas para, al menos, estar al tanto de cuál es su estado de salud en todo momento. El motivo que empuja a este preso del Centro Penitenciario de Jaén a declararse en huelga de hambre es, al parecer, un intento de “captar la atención”, según las fuentes consultadas por Diario JAÉN, con el fin de lograr un objetivo final, que lo trasladen a otra prisión para continuar con el cumplimiento de su condena.
La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIP) es la que debe autorizar el cambio de centro. Sin embargo, por el momento, el traslado que pretende el interno no recibe luz verde desde la administración. Fue eso lo que le llevó a empezar la huelga de hambre. Desde entonces, el preso fue atendido en numerosas ocasiones por los servicios sanitarios del Hospital Universitario (HUJ) de Jaén. Ahora permanece en su celda, donde un médico lo visita a diario para comprobar su situación en cuanto a su estado de salud. Durante este tiempo, el recluso mostró una evidente pérdida de peso como consecuencia de la prolongada falta de ingesta de alimentos. Por otro lado, cabe destacar que, a pesar de lo extraño de la situación —dentro de las situaciones que se pueden dar cada día en el interior de una prisión—, ésta no afecta a la convivencia entre los internos que comparten módulo.
La evolución de los acontecimientos marcará el devenir de este preso en las próximas fechas, y es que no es la primera vez que ocurre un episodio de este tipo en el Centro Penitenciario de Jaén. Al hilo, en 2019, otro interno inició una huelga de hambre con la pretensión de que a su hijo recibiera “mejores cuidados” por parte de los servicios sociales. Otro caso más grave, en 2015, cuando un recluso apareció muerto en la Enfermería del cárcel jiennense después de estar varios meses, prácticamente desde que entró, en huelga de hambre. Los funcionarios lo encontraron sin vida.