“Mi gran noche” conquista el Colegio Guadalimar-Altocastillo

Los alumnos de tercero, cuarto y quinto de Primaria aprenden sobre reciclaje, periodismo y valores humanos en una nueva sesión de Prensa-Escuela
Participación activa en la nueva sesión de Prensa-Escuela en el Colegio Guadalimar-Altocastillo. / Álvaro Guzguti / Diario JAÉN.
Álvaro Guzguti

No todos los días una maleta llena de historia se abre en mitad de un aula para convertir una charla en una experiencia. Eso fue lo que ocurrió en el Colegio Guadalimar-Altocastillo, donde el director de Diario JAÉN, Juan Espejo, presentó el Concurso de Redacción Prensa-Escuela ante alumnos de tercero, cuarto y quinto de Primaria en una sesión que combinó aprendizaje, curiosidad y diversión.

Fiel a su estilo, el director convirtió a los estudiantes en protagonistas desde el primer momento, sacando de su ya característica maleta una colección de objetos vinculados al mundo de la comunicación. Una grabadora de casete, un teléfono fijo clásico que formó parte de la Redacción durante décadas, un teléfono móvil Nokia —que muchos identificaron rápidamente— o una llamativa máquina de escribir construida con papel de periódico sirvieron para despertar el interés del alumnado.

A través de estos elementos, el director fue desgranando la evolución de la prensa y explicando, de forma didáctica y participativa, los fundamentos del periodismo. Los alumnos aprendieron cómo construir un buen titular, estructurar correctamente una noticia y evitar errores habituales, todo ello con ejemplos prácticos que facilitaron la comprensión y fomentaron la interacción en el aula. La atención creció aún más con la muestra de fotografías históricas que forman parte del imaginario colectivo, como la llegada del hombre a la Luna o el icónico retrato de Albert Einstein.

El broche final llegó en clave lúdica, con disfraces y un animado karaoke en el que varios alumnos se atrevieron a subir al escenario improvisado. Uno de ellos incluso interpretó a capela una canción del grupo Ultraligera, mientras que el profesor Eduardo Valenzuela se sumó a la fiesta cantando “Mi gran noche”. Entre aplausos y sonrisas, la jornada concluyó dejando tras de sí algo más que una actividad escolar: la semilla de futuras vocaciones periodísticas.