Jiennenses del Año 2025 EMPRESA: Petroprix, la virtud de una necesidad
No debe ser fácil pagar las nóminas de más de 450 trabajadores todos los meses, abrir nuevas sucursales cada año y crecer hasta conseguir estar entre las empresas más punteras de España. El Grupo Petroprix, la mayor red de gasolineras automáticas de capital nacional, universaliza la provincia de Jaén, desde Martos, gracias al espíritu emprendedor de tres hermanos que, en 2013, arriesgaron con conocimiento de causa e hicieron de la necesidad virtud. Ellos son los elegidos Jiennenses del Año 2025, en el apartado de Empresa, reconocimiento que recogerán el próximo día 29 en el Pabellón Olivo Arena.
Transformación es la palabra que define el origen de un conglomerado empresarial que conquista el mundo desde la tierra del mar de olivos y con la familia como hilo conductor de una historia que amenaza con no tener fin. Raquel, Manuel y Juan Carlos Santiago Bermúdez, hijos de los fuensanteños Manuel Santiago Tarifa y Encarnación Bermúdez Bonilla, son los protagonistas de una empresa que camina con paso firme en un sector extremadamente complicado, con oligopolio incluido, en el que despuntan gracias a un secreto: la aplicación tecnológica en la elaboración propia. Trabajo, constancia, sacrificio y esfuerzo definen a quienes mantienen una apuesta firme por crear puestos de trabajo y riqueza en un territorio con excesiva dependencia del olivar.
Todo comenzó con una decisión política, en forma de decreto, que les obligó a abandonar el sector de las energías renovables y buscar entre los horizontes de la reinvención. “No estábamos dispuestos a dejar en la cuneta a más de treinta trabajadores y no pusimos manos a la obra”, rememora Raquel Santiago, la directora ejecutiva que ejerce de correa de transmisión, desde Martos, con sus dos hermanos, cada uno con sus tareas bien definidas, porque Manuel es el CEO de la firma y Juan Carlos, el responsable de Desarrollo y Expansión.
Fue entonces cuando fijaron su mirada en las gasolineras automáticas, una tendencia de mercado dominada por grandes petroleras con estructuras de costes demasiado pesadas. “Fue una oportunidad para transformar la actividad histórica que teníamos en ese momento de construcción, explotación y comercialización de plantas solares en una nueva actividad de venta de combustible, que era algo que estaba totalmente fuera de nuestro conocimiento y que tuvimos que aprender a marchas forzadas”, subraya.
Es un modelo de eficiencia tecnológica que exporta, incluso, su propio sistema automático de pago a negocios de otros sectores diferentes
Es una historia también de creación de equipo interdisciplinar, porque los hermanos no se limitaron a comprar combustible para venderlo, sino que se las ingeniaron para reducir los márgenes al máximo con la idea de llegar al cliente con el coste más bajo posible.
¿Dónde está el secreto? En la fabricación propia. Hay que tener en cuenta que desde Martos salen las estaciones de servicio totalmente construidas y dispuestas a ser colocadas en el lugar previamente estudiado. Todo está hecho por ellos mismos, desde el software hasta la tramitación de las licencias urbanísticas. La aplicación tecnológica es la llave del crecimiento de un grupo compuesto por más de 450 personas con una formación exquisita, muchos egresados de la Universidad de Jaén. “Sentimos un gran orgullo”, apostilla Raquel Santiago.
La ventaja competitiva está, precisamente, en la apuesta mantenida por la innovación, algo que en principio frenó la expansión y que, sin embargo, hoy es su plato fuerte. Petroprix no es sólo una gasolinera “low cost”. Es un modelo de eficiencia tecnológica nacido y con sede principal en Martos. Lo que empezó como un prototipo en la calle Torneros tiene, en la actualidad, 189 sucursales en España, 13 en Portugal, una en Chile y otra en Panamá y sus planes de internacionalización continúan en América y Europa. Hoy en día ejerce la actividad de operadora, con Petroprix Combustibles, un ejemplo de integración vertical y valor añadido. “Wipay”, el sistema de pago creado por ellos mismos, se expande a otros negocios como muestra clara de la importancia tecnológica de Petroprix, reconocida por Forbes como una de las empresas de Europa con mayor crecimiento.
Son imparables. La familia de Petroprix se resiste al estancamiento y, además de la diversificación, mantiene una apuesta firme por la internacionalización, un proceso que llegó tras la consolidación de su red nacional. Comenzó la aventura de viajar por el mundo en Portugal, un país vecino, con una cultura similar y, además, donde el reto de la logística era, en aquel momento, abarcable. Hoy en día cuentan con trece gasolineras y más de cincuenta proyectos. Fruto del éxito de lo que supuso exportar su modelo fuera de España, la compañía se dispuso a trasladar el negocio a países tan variados como América Latina o Europa del Este, con culturas diferentes que implicaban adaptar tecnología, crear equipos, afrontar distintas legislaciones... Un desafío.
“Chile y panamá materializaron el fruto de un gran trabajo previo en 2025, con nuestras primeras aperturas en esos países, donde seguimos trabajando en un año cargado de retos, con inauguraciones en Polonia y Serbia, donde contamos con más de 30 iniciativas”, expone Raquel Santiago, directora ejecutiva. Y dice más: “Quizás el plan más ambicioso es la apertura de estaciones piloto en Estados Unidos, un mercado gigantesco donde pretendemos demostrar que el talento de Jaén” puede competir en la liga más exigente del mundo”.
El grupo es, hoy en día, una entidad operadora y, además, ofrece su soporte de pago a negocios de sectores ajenos a los combustibles
Está claro que, empresarialmente hablando, a los propietarios de Petroprix les va la marcha. Fruto de su espíritu emprendedor nació una línea de negocio conocida como “Wipay”, para revolucionar la experiencia de cobro, no solo en sus gasolineras, sino en todo el sector del “retail”. Es una evolución tecnológica natural dentro de la compañía que, al tener estaciones automáticas, necesitaba un software de pago extremadamente rápido y fiable que no dependiera de terceros. “Wipay” es una entidad de pago que opera con licencia del Banco de España y el respaldo de Visa y Mastercard. Todo se fabrica desde Martos, la sede desde la que también se han introducido en la actividad como operadora. Son únicos.
Nicolás Ruiz Reyes, rector de la Universidad de Jaén: “Proyecta el orgullo de Jaén al mundo”
“Es una compañía jiennense por los cuatro costados que, a mi juicio, es orgullo y ejemplo a seguir para lograr el tan necesario cambio del modelo productivo de nuestra tierra”. Así de contundente se muestra el rector de la Universidad de Jaén, Nicolás Ruiz Reyes, quien conoce perfectamente Petroprix y a quienes idearon la firma. Califica la empresa de “estandarte” de una nueva era para Jaén, una corporación que encarna los valores necesarios para generar riqueza y empleo de calidad desde el conocimiento, la diferenciación, la diversificación, la apertura de nuevos mercados y la atención al capital más importante: sus trabajadores.
Consciente de que hay que corregir una percepción social incompleta que, por desconocimiento, subraya que no es simplemente una red de estaciones de servicio eficiente: “Es, en su esencia más pura, una compañía con un fuerte carácter tecnológico, cuya capacidad de innovación rivaliza con las grandes multinacionales del sector energético global. Lo que verdaderamente debe llenarnos de orgullo es que toda la arquitectura técnica que sustenta su operativa internacional, desde el complejo software de gestión masiva de datos hasta el hardware de alta precisión que compone sus instalaciones, es íntegramente ‘made in Jaén’”.
La relación entre la Universidad de Jaén y Petroprix trasciende lo meramente institucional para convertirse en una sinergia vital, orgánica y de éxito compartido. La empresa no sólo mantiene una presencia física activa en el Campus de Las Lagunillas, sino que está consolidada como el destino predilecto para un número muy importante de egresados. Además, Raquel Santiago forma parte del Consejo Social. “Gracias a esta alianza, el conocimiento generado en nuestras aulas se traduce directamente en riqueza, competitividad y desarrollo para nuestra tierra, evitando la fuga de nuestros mejores cerebros”, expone.
El rector aplaude la relevancia que tienen las personas dentro de la firma, un enfoque humano, donde cada trabajador se siente parte de un proyecto común que trasciende lo laboral. “Para los hermanos Santiago, la clave de la competitividad no reside solo en las máquinas, sino en la formación especializada y continua de sus equipos”, dice. Añade: “La Responsabilidad Social Corporativa en Petroprix no es un departamento estanco, sino una filosofía que se respira en cada rincón”. Apostilla que, detrás de esta maquinaria de precisión, se halla una empresa familiar cuya columna vertebral y alma son los hermanos Manuel, Juan Carlos y Raquel Santiago: “Es de justicia poner en valor la excelente relación y sintonía”. Resalta el hecho de que apuesten por mantener su sede en Jaén en su proyecto de internacionalización: “Es la demostración empírica de que, cuando el talento local se une a una visión global, a una formación especializada y a un compromiso social auténtico, Jaén no tiene fronteras”. Imparable.
Manuel Jiménez Perona, Presidente de la Asociación Nacional de estaciones de servicio automáticas: “Es una empresa atípica”
“Desde que conocí a Manuel Santiago supe que es una persona muy polivalente. Procedía de un negocio muy diversificado, de primera fila, con conciencia de que la actividad no se acaba, sino que se puede expandir repitiendo un modelo y una pauta”. Manuel Jiménez Perona, presidente de la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas, valora la implantación tecnológica del Grupo Petroprix, una visión de la que adolecen habitualmente los empresarios y que, sin embargo, alivia costes.
“Yo, a quien conozco de los hermanos es a Manuel, quien entró en un sector, el de las gasolineras, que no era fácil de hacer, pero sí tiene margen de mejora. Él las implantó de una manera diferente, porque es autoficiente en la fabricación de hasta la última pieza de una estación de servicio”, manifiesta. Subraya: “Es una especie de ‘rara avis’, donde la independencia es lo que les distingue”. ¿Dónde está la clave del éxito? Manuel Jiménez tiene claro que la respuesta se encuentra una eficiente solución tecnológica. “No conozco a nadie en este sector que lo haga como lo hacen ellos”, asegura. “Es una empresa local y, a la vez, una pequeña multinacional. Se está haciendo de un conglomerado de compañías que le van a dar una fortaleza especial. Tiene capacidad financiera importante”. Destaca el hecho de que se haya convertido en operador petrolífero, lo que implica un desembolso financiero importante. “Es capaz de anticipar situaciones y los bancos reconocen su valía, porque buscan a personas con capacidad para salir de situaciones de riesgo. Esto les da unas posibilidades muy importantes. Sabe interaccionar con las entidades de una forma diferente a un emprendedor de estaciones de servicio automáticas al uso. Es una persona atípica en el mundo de los negocios”.
Manuel Santiago Tarifa, padre de los propietarios de Petroprix: “Somos una familia unida”
Manuel Santiago Tarifa y Encarnación Bermúdez Bonilla tienen la suerte de ser los padres de cuatro hijos admirables. De casta le viene al galgo. Sólo una, Esther, decidió dedicarse a la educación, sector en el que ejerce como inspectora; los tres restantes son empresarios y, además, de altura. “Yo he trabajado en la banca y, aunque nací en Fuensanta, he vivido en muchos sitios de España”, señala. También goza de un espíritu emprendedor y, a tenor de las circunstancias, contagioso. “Ellos me dicen que de tal palo, tal astilla, pero yo creo que no, que el mérito es suyo. Lo único que siempre le he pedido a Dios es que los males me los mande a mí”, su-braya el padre de las criaturas. “Somos una familia muy unida. Tanto mi esposa como yo les hemos inculcado que sean educados, hemos tenido una convivencia buena y les habrá servido, aparte de que todavía en mí ven honestidad”, afirma. Añade: “Les he animado a emprender y me siento culpable porque les he ayudado. La verdad es que me ha sobrepasado su crecimiento, con más de cuatrocientos empleados. Le digo a mi Raquel que mientras le paguen a todos, van bien”. En cuanto al premio Jiennense del Año, apostilla: “Habrá quien lo merezca y a su nivel, pero me enorgullece”.
Ignacio Albendea Solís, abogado: “Les distingue el arraigo”
Forma parte de “Montero Aramburu & Gómez-Villares Atencia”, un despacho de abogados de relevancia que promovió la creación de la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automatizadas. Era la época en la que había un serio problema de despliegue de red, con una oposición grande de las grandes operadoras y de los sindicatos, por lo que no fue un camino de rosas convencer de la necesidad de instalar gasolineras de bajo coste sin mermar la calidad del combustible. “Domiciliamos nuestra oficina en Madrid y conocí a Manuel Santiago hará unos diez años, por lo que hemos visto crecer a una gran compañía empresarial”, expone el letrado Ignacio Albendea Solís. Habla maravillas de Petroprix: “Les distingue el arraigo al territorio, el hecho de que sus fábricas estén en Martos, que apuesten por continuar en Andalucía y, sobre todo, la vocación emprendedora, innovando y creando negocios de base tecnológica con una expansión internacional muy ambiciosa.
Hay otro hecho que el abogado pone de relieve: “Son encantadores. Una empresa familiar y de ese nivel tiene mucho mérito”. Explica que “Montero Aramburu & Gómez-Villares Atencia” les facilita asesoramiento jurídico cada vez que Petroprix lo necesita y afirma que tiene relación, ya de amistad incluso, con los tres hermanos Santiago. En cuanto al premio Jiennense del Año 2025, afirma: “Dicen que nadie es profeta en su tierra, por lo que tenemos que cuidar a las empresas emprendedoras, que crean empleo en el territorio y, además, que innovan. Es muy merecido este reconocimiento, porque hay que valorar que sean ellos los que se hacen su propia tecnología y den soporte a otras empresas”.