Aumentan los estafadores en la venta de piezas de desguace
Facturas falsas, suplantaciones de identidad y piezas de segunda mano que nunca llegan a su comprador. Esta es la práctica diaria que cientos de estafadores aplican desde distintos portales y apps digitales para engañar a sus víctimas, personas que, sin ser conscientes del peligro al que se exponen, navegan por ellas en busca de recambios para sus motos o automóviles. No obstante, quienes más lo sufren (y cada vez con mayor frecuencia) son los profesionales dedicados a la venta de componentes de automoción seminuevos, en su mayoría propietarios de desguaces. A ellos les toca a veces atender llamadas enfurecidas o confusas de supuestos clientes que han caído en este tipo de trampas y que exigen una explicación a la empresa cuya identidad ha sido suplantada.
Juan Francisco Torres, de Desguace Juan Torres de Jaén, conoce bien esta problemática y la ha sufrido en carne propia, recibiendo incluso facturas falsas supuestamente emitidas por su propio establecimiento. “Hay plataformas con muy pocos escrúpulos, como Facebook y Wallapop, que no exigen a los vendedores que se identifiquen como centros autorizados”, explica a Diario JAÉN. Y esto, señala, es clave para que se produzcan estafas, porque “la comercialización de recambios está prohibida para todo negocio que no sea un centro autorizado de tratamiento de vehículos de uso”, advierte. “Un taller mecánico no puede vender recambios, y mucho menos un particular”, añade. ¿El motivo?: “Necesitas la homologación que concede la Consejería de Medio Ambiente”.
En los casos en los que el estafador crea un perfil de particular, es más sencillo identificarlo y denunciarlo. No tanto cuando se suplanta la identidad de un desguace oficial. “Están llegando clientes a nuestros establecimientos reclamando piezas que, dicen, les hemos vendido”, asegura Juan. “Entonces te mandan las facturas”, apunta. El alcance de esta práctica es nacional. “Nos están suplantando la identidad a todos, a negocios de Jaén y de toda España”, afirma. “Ponen fotos aleatorias que no son de mi desguace, incluso el nombre o la dirección aparecen diferentes”, explica. Lo importante, advierte este profesional, es que los consumidores tomen precauciones y se interesen en identificar primero al vendedor, cerciorándose de que sea real.
Manuel Farré Alonso es el técnico de la Asociación Andaluza de Desguaces. Asegura a este periódico que la frecuencia de este tipo de estafas por suplantación no ha hecho más que aumentar desde que se recogen datos, en 2023. “En 2024 aumentaron un 300%”, afirma. “Y en lo que llevamos de 2025, un 200%”. La escalada es imparable, aunque “se ha puesto en conocimiento de la Policía y de las administraciones”, también en la UE. Pero por ahora, detectan “inacción” contra las plataformas que lo permiten.