Muere a los 66 años Juan Carlos García de la Rosa, un apasionado del deporte y la naturaleza en Jaén

La bicicleta fue su última gran pasión, pero la amistad estuvo por encima de cualquier ruta
Juan Carlos Garcia, en una imagen del Jaén CB.
Gilberto Moreno

Juan Carlos García de la Rosa convirtió la amistad en una forma de vida. Falleció el pasado sábado a los 66 años mientras practicaba una de sus grandes pasiones, la bicicleta de montaña, una actividad que compartió durante años con un grupo de amigos bajo el nombre de Club MTB Villeroy & Boch. Su pérdida deja un profundo vacío entre quienes compartieron con él kilómetros, conversaciones y numerosas experiencias. Su vínculo con el deporte comenzó mucho antes de las bicicletas. Llegó a Jaén con 17 años y, poco después, conoció a Jerónimo Muñoz, con quien forjó una amistad que se prolongó durante décadas. El baloncesto fue el punto de partida de una relación que después encontró en el ciclismo, la pesca y otras aficiones nuevos espacios para compartir.

“A Juan Carlos lo conozco desde que llegué a Jaén con 17 años. Prácticamente al año siguiente ya estábamos muy unidos gracias al baloncesto”, recuerda Jerónimo. Con el paso de los años, cuando el baloncesto quedó atrás, ambos encontraron en la bicicleta una nueva forma de disfrutar juntos y compartieron muchos kilómetros.

Aquellas salidas dieron forma a un grupo que se reunía principalmente los domingos para disfrutar de la bicicleta de montaña. Eran cinco o seis compañeros habituales, aunque el número variaba según la jornada. Las rutas podían ser más o menos exigentes, pero el verdadero motivo de aquellos encuentros era la amistad construida durante tantos años. “Nos unía mucho más la amistad que teníamos de tantos años”, resume Jerónimo Muñoz, una frase que refleja la relación entre los integrantes de aquella grupeta y, especialmente, su vínculo con Juan Carlos.

La bicicleta fue una de sus grandes pasiones, pero no la única. La pesca también ocupó un lugar importante en su vida. Juan Carlos y sus amigos compartieron numerosas jornadas de pesca y salidas en kayak, además de momentos junto a sus familias. “Hemos convivido mucho con las familias, hemos estado juntos en verano, hemos pescado mucho y también hemos navegado en kayak”, recuerda su amigo. En los últimos tiempos, Juan Carlos había reducido sus salidas en bicicleta debido a una arritmia. Las revisiones y la recomendación de evitar esfuerzos hicieron que cogiera la bicicleta con menor frecuencia, aunque mantuvo el vínculo con sus compañeros. El pasado sábado, aquella pasión terminó de forma trágica mientras practicaba bicicleta de montaña. Juan Carlos compartía la jornada con Antonio Cuesta, que quedó profundamente afectado por lo ocurrido. “Está muy hundido”, explica Jerónimo sobre su compañero, consciente del impacto que dejó una pérdida tan inesperada. Cuesta trató de reanimarlo en un carril próximo a La Cerradura. “Vivo un momento muy duro. Es una pena la pérdida de Juan Carlos, al que conocía desde los 15 años”, indicó. Formaban un grupo en el que también estaban Miguel Ángel Bueno, José Carrascosa, Paulino Pedrosa, Henry Wester y José de Dios Molina. Hasta su jubilación, Juan Carlos García trabajó como representante textil, aunque quienes compartieron su vida con él lo recuerdan, sobre todo, por su carácter cercano, su amistad y su afición por disfrutar de las cosas sencillas. Ahora quedan los recuerdos de aquellos años: el baloncesto de juventud, las rutas en bicicleta, las jornadas de pesca, los paseos en kayak y los encuentros familiares. Deja un legado imborrable.

Juan Carlos Garcia, con el grupo BTT.