La nueva Orquesta Filarmónica de Jaén comienza su andadura de la mano de su director Rafael de Torres
LA ENTREVISTA
Un nuevo fenómeno musical llega a la provincia con la identidad por bandera. La nueva Orquesta Filarmónica de Jaén comienza su andadura en los escenarios este fin de semana de la mano de su principal impulsor y director, Rafael de Torres. Este joven lleva más de un lustro pujando por un proyecto de excelencia musical en Jaén, pero que va mucho más allá, busca la formación y la creación de oportunidades para que los jóvenes músicos puedan trabajar en su tierra y no tengan que emigrar forzosamente como él mismo hizo. De Torres, profesor del CSM Andrés de Vandelvira, tuvo que emigrar primero a Granada y después a Alemania, donde fue la primera matrícula de honor en Dirección de Orquesta en el Conservatorio Superior de Hannover, para volver a sus raíces y promulgar las bondades de la música jiennense, que sale ahora a la escena pública.
—¿Cómo surgió la idea de la Orquesta Filarmónica de Jaén?
—Es una idea que he tenido toda la vida, desde que empecé a interesarme por la dirección de orquesta. En Jaén faltaba una orquesta sinfónica, una estructura estable, profesional, en la que los músicos que salen de aquí puedan tener un espejo donde se pueda compaginar los estudios con la materia profesional, como tienen Granada o Córdoba. No era el caso de Jaén, aún teniendo un conservatorio superior. Es la única provincia de Andalucía que tiene un
conservatorio superior, pero no tiene una orquesta profesional.
—¿Cuántos músicos la componen y cómo tomó forma?
—El proyecto se basa en tres pilares: la excelencia artística, con unas audiciones públicas que se realizaron en noviembre con más de 200 inscripciones y en las que fueron 38 los seleccionados. Músicos buenísimos, y además tenemos un cupo del 50% para gente de la provincia de Jaén. El segundo pilar sería esta vinculación y el arraigo con la tierra. Y el tercero es el arraigo también educativo, porque hemos hecho un convenio con el Conservatorio Superior de Música por el cual ciertos estudiantes participen con nosotros. Para este proyecto hemos elegido a cuatro estudiantes del CSM que van a poder tocar y recibir feedback y consejos de la gente de su sección. Hemos escogido un trompista, dos trombones y una contrabajo. Van a tener toda esa gente profesional alrededor que lleva tocando ya muchos años en la orquesta aquí en España y en el extranjero. Muchos de ellos van a tener esa oportunidad de trabajar un repertorio profesional, en un entorno profesional y con gente con mucho talento.
—Tras esa primera idea de llevar a cabo la orquesta, ¿cuáles fueron los primeros pasos que dio para realizar el proyecto?
—El proyecto comenzó donde han fracasado otros proyectos anteriores que se han intentado aquí en Jaén. Se lleva intentando hacer una orquesta profesional mucho tiempo. Pero ha faltado siempre ese arraigo, y ahí hemos visto la oportunidad con el Conservatorio Superior. También ahora tenemos un sitio estable en el Teatro Maestro Álvarez Alonso de Martos, que es un teatro moderno y profesional, y que ha tenido a bien el Ayuntamiento cedérnoslo para los ensayos. Además, con la sede en Martos, lo que queremos es darle un carácter provincial a la orquesta, que no sea solo una orquesta que toque los fines de semana en la capital y ya está. Nosotros queremos llevar la música a todos los rincones de la provincia. Todo esto lo llevo pensando muchísimos años. Y en los últimos seis años, más o menos, llevo trabajando más o menos a jornada completa en esto.
—¿Ha tenido apoyo de más profesionales de la música?
Sí, hace tres años comencé a buscar compañeros músicos: uno estaba estudiando un máster en Cataluña, otro estaba estudiando un máster en Holanda, otro también por ahí fuera, y todos diciendo lo mismo, que no tienen una orquesta aquí para tocar, que no podemos hacer nada. Y es que hay una fuga de talento enorme en la provincia. El talento de los músicos de Jaén es de sobra conocido fuera de nuestras fronteras, en España y también en el extranjero. Yo conozco a muchos jiennenses que están tocando en orquestas profesionales de Alemania, de Inglaterra y de muchos sitios. Entonces cuando se dio la propuestas de la orquesta, muchos de ellos enseguida preguntaron cuándo son las pruebas, y de eso se trata, de retener ese talento y poder mostrar realmente lo que aquí se está cultivando musicalmente una cosa muy grande.
—Tienen sus primeros conciertos esta semana. ¿Cuándo comienzan los ensayos?
—Esta semana comenzamos y el viernes es el primer concierto, el sábado el segundo y el domingo el tercero, y ya para el próximo proyecto nos juntaremos esa semana y a tocar. Cuantos más proyectos salgan más estable acabara siendo, y cuantas más instituciones se sumen y financieramente esto funcione, mejor para todos, hasta que consigamos tener una orquesta estable con una programación estable, que es lo que buscamos y creo que es lo que falta en la sociedad jiennense, al menos en el sector cultural y sobre todo musical. Y también tener en cuenta que estamos es creando empleo en una provincia que está bastante más precarizada en esto que las demás provincias de Andalucía.
—¿Cómo están siendo estos días previos a los recitales?
—Con algo de nervios, pero sobre todo con una cantidad excesiva de trabajo, porque somos un grupo pequeño de gente que trabajamos mucho y montar un proyecto de esta envergadura es complicado. Pero también hay que agradecer a los apoyos que tenemos, sobre todo del tejido económico de la provincia. Los que están financiando un poco el proyecto ahora mismo son los entes privados, y poco a poco lo que queremos es demostrar el talento primero para que también las instituciones públicas se sumen al proyecto.
—¿Qué repertorio se tocará en estos conciertos?
—Vamos a hacer una obra emblemática, grandiosa, que es la Novena Sinfonía de Beethoven, que la hemos escogido por varias razones, sobre todo porque es una obra espectacular para un primer comienzo, pero no solo por eso,
sino por el mensaje de fraternidad y unión que transmite, que está en total sintonía con los valores que nosotros queremos transmitir de unión y de cohesión.