Juanma Bajo Ulloa: “El contacto directo con el público me ayuda a comprender mis propias obras”

El cineasta repasa su trayectoria y presenta en el cine de verano de Jaén su último trabajo, “El mal”, un thriller psicológico sobre el narcisismo, la necesidad de reconocimiento y la responsabilidad individual
El director de cine Juan Manuel Bajo Ulloa (Vitoria, 1967) en el set de rodaje de la película “El Mal”, que se estrena hoy en el Auditorio de La Alameda de Jaén a las 20:30 horas, tras lo que habrá coloquio.
Adrián Claudio Bonache

LA ENTREVISTA

Juanma Bajo Ulloa, nacido en Vitoria en 1967, es uno de los directores más singulares, rompedores y controvertidos del cine español que emergió en la década de los noventa como un enfant terrible caracterizado por un estilo visual barroco y un marcadísimo humor negro. Su carrera comenzó con un éxito fulgurante gracias a su debut en la cinta Alas de mariposa, que pudo financiar tras empeñar las joyas de su familia y con la que ganó la Concha de Oro, además de tres Premios Goya, para después consolidar su prestigio crítico con La madre muerta, que muchos consideran su obra maestra en el plano visual, y dar más tarde un giro radical hacia la comedia más gamberra y surrealista con Airbag, que se convirtió en un fenómeno masivo y en la película más taquillera de la historia del cine español. Ahora visita Jaén para departir con los espectadores sobre su último trabajo, El mal, que se estrena en el cine de verano.

—¿Qué significado tiene para usted que El mal pueda llegar al gran público a través de estas proyecciones?

—El contacto directo con el público me produce, cada vez más, una gran satisfacción, ya que los espectadores me ayudan a comprender mis propias obras. Gracias a los coloquios y a los comentarios en persona, descubro determinadas razones inconscientes detrás de mis historias. Es un privilegio extraordinario para mí.

—¿Qué le gustaría generar en las personas que acudan hoy a la proyección?

—El mal es un filme de suspense y, por tanto, de entretenimiento, pero además sugiere un profundo debate acerca del alma del ser humano. De este modo, el espectador puede acudir a ver un thriller de autor, o añadir también a esto la reflexión que produce una historia cruda dentro de un universo personal.

—¿Por qué decidió abordar este tema y qué diría que caracteriza a la película?

—El mal nos habla de dos temas principales: la extraordinaria necesidad que tiene el ser humano de ser reconocido o apreciado, y la enorme incapacidad para admitir su lado oscuro o “sombra”. La película no juzga a sus personajes, simplemente muestra sus decisiones y el resultado de las mismas. Y con ello, nos refleja a todos en nuestro libre albedrío de obrar en una dirección o en otra.

—¿Existe algún mensaje específico que quiso transmitir con esta película?

—No hay intención de moralizar con un determinado mensaje, pero sí se refleja una sociedad profundamente egocéntrica y narcisista que nos empuja hacia una ambición alienada y bulímica. Pero se sugiere igualmente que está en nuestra mano asumir que tenemos sentimientos a veces miserables o nocivos, y que la toma de responsabilidad nos permite la sanación.

—¿Cómo fue el proceso de creación? ¿Cuál fue la experiencia más enriquecedora? ¿Y la más compleja?

—Fue especialmente largo, ya que la historia original la escribí en 2006. Tras dos intentos frustrados, al fin se pudo poner en marcha el proyecto en 2022 y estrenar en 2026. Habitualmente, cuando un proyecto no se materializa, con el paso de los años deja de tener interés, ya que te has convertido en otra persona. Pero esta historia seguía teniendo una gran relevancia para mí años después porque la veía cada vez más conectada con la sociedad, y por ello también más molesta para algunos. Esto fue lo más complejo y enriquecedor.

—A partir de estas proyecciones, ¿qué recorrido le gustaría que siguiese El mal?

—El recorrido de El mal está siendo muy particular. Se estrenó en el Festival de Mar del Plata en Argentina el diciembre pasado, y en salas de cine en España en enero, permaneciendo en el Pequeño Cine Estudio de Madrid durante 6 meses. El mes pasado se estrenó en Prime Video, donde más de 160.000 espectadores la vieron en unas tres semanas. Y ahora continúa recorriendo salas de toda España con coloquios con el público. Así que, por mi parte, el deseo sería que siguiera así por mucho tiempo.