Ignacio Martín presenta “Cultura y sociedad rural en la provincia de Jaén a comienzos del siglo XX: un análisis estructural”

El libro es el resultado de setenta y cinco años de investigaciones y conocimientos sobre las tradiciones de la provincia jiennense
Jorge González, Ignacio Martín Jiménez y José María Capitán. / Adrián Claudio Bonache. / Diario JAÉN.
Adrián Claudio Bonache

Setenta y cinco años de investigaciones y conocimientos sobre la provincia jiennense que se celebran a lo grande. Con motivo de la programación del aniversario del Instituto de Estudios Giennenses —IEG—, dependiente de la Diputación de Jaén, los amantes de la cultura provincial pudieron disfrutar de la presentación de “Cultura y sociedad rural en la provincia de Jaén a comienzos del siglo XX: un análisis estructural” del autor y ganador del Premio Alfredo Cazabán 2025, Ignacio Martín Jiménez.

En el acto, el escritor e investigador estuvo acompañado por el consejero director del IEG, José María Capitán, y el consejero de número Jorge González. Una buena compañía para celebrar la jornada, a pesar de que no pudo acudir la vicepresidenta segunda de la Diputación, Francisca Medina, en representación de la Administración provincial. No obstante, Ignacio Martín expresó que la investigación de la provincia de Jaén fue muy especial, puesto que le enriqueció y aportó valiosos conocimientos como investigador: “Es una manera de conectarnos, no solo con un conjunto de costumbres, sino ese intento de ir un poco más allá para desentrañar qué significan las tradiciones y sentimientos”. Se trata de dos pilares fundamentales en la obra, pues se respalda en la Encuesta del Ateneo, donde se recopilaron resultados de encuestas realizadas entre 1901-1902. En la provincia de Jaén se registraron 401 fichas, según explicó el autor, lo que representa “un valor impagable que permite comparar” los conocimientos actuales con los de aquella época, en la que los conocimientos eran escasos respecto a la actualidad y la población tenía que “imaginar” las razones de todo lo que sucedía.

Asimismo, señaló que las preguntas de la encuesta eran cerradas, lo que permitió conocer las “herramientas dentro de una ingeniería social compartida” para tener la seguridad de que todos los habitantes participaban “frente a los amenazante”, al igual que para “sentirse parte” de la comunidad, insistió. Además, remarcó que la encuesta tuvo lugar en una época donde España perdió sus colonias y comenzó una etapa de retroceso: “Surgió con el fin de buscar soluciones a la decadencia”. Las respuestas analizaban las creencias religiosas y paganas, los nacimientos, las ofrendas religiosas para fomentar la natalidad o buscar explicaciones a lo cotidiano.