El actor Nacho Guerreros protagoniza la comida teatral “Bestseller”, una sátira sobre la obsesión por la viralidad y redes sociales
LA ENTREVISTA
El actor Nacho Guerreros se encuentra inmerso en la gira de la obra Bestseller, la obra que Lorca nunca escribió, una comedia escrita por Ózkar Galán y dirigida por Gabriel Olivares que pone el foco, desde el humor y la sátira, en la obsesión por la viralidad en redes sociales, el ego y la necesidad de convertirlo todo en un producto. Guerreros interpreta a Paco, un escritor brillante pero prácticamente invisible en redes cuya vida cambia cuando su mujer contrata a una community manager para convertirlo en un fenómeno viral. Entonces, la realidad y la ficción comienzan a mezclarse hasta poner sobre la mesa una pregunta actual: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar para conseguir el éxito?. El tiempo impidió el pase en Peal de Becerro, pero aterrizará en Úbeda el próximo 4 de octubre y volverá al municipio en primavera.
—Se encuentra inmerso en una gira con Bestseller, la obra que Lorca nuca escribió. Háblenos de ella
—Yo interpreto a Paco, un escritor al que no le va demasiado bien. Está casado con una mujer que lo cuida, lo mima y lo mantiene. Ella contrata a una community manager para que Paco pueda ser mucho más visible y consiga vender libros. Es una obra que, en tono de comedia, trata un tema muy actual como son las redes sociales, la sobreexposición y hasta qué punto somos capaces de vender humo.
—En la obra aparece la figura de Lorca. ¿Por qué Lorca es tan importante?
—Lorca es uno de los ejes de la obra. Paco es un escritor y, en un momento determinado, le plantean por qué no escribe sobre Lorca. Si Lorca está de moda, si todo el mundo habla de él, ¿por qué no aprovecharlo para vender más libros?. Paco es reacio a seguir esa corriente. Y ahí aparece también una reflexión sobre el mundo de la cultura y sobre ese fenómeno que se conoce como “el traje nuevo del emperador”: cuando todo el mundo dice que algo es maravilloso, aunque en realidad no lo piense, sólo porque no quiere quedarse fuera.
—Comparte escenario con Ana Arias, Rebeca Sala y Andrea Alvarado. ¿Cómo ha sido trabajar con ellas?
—Ha sido fantástico. A Andrea no la conocía y con Rebeca sí había coincidido, aunque no habíamos trabajado juntos. Con Ana llevo muchos años en La que se avecina. Cuando empiezas a ensayar con gente con la que nunca has trabajado siempre tienes ese miedo a no funcionar bien como equipo, pero la verdad es que formamos un equipo extraordinario. La obra está escrita por Ózcar Galán, llega muy bien y ha sido fantástico, así como con nuestro director, Gabriel Olivares, que también hace un magnífico trabajo.
—Lleva muchos años de carrera y el público le identifica con Coque, de La que se avecina, ¿es difícil desprenderse de un personaje tan popular ?
—Es complicado, porque sigo trabajando en La que se avecina, una serie que llevo haciendo unos veinte años y que ven millones de personas. Es imposible competir con algo así. Pero también es verdad que Coque me ha dado muchísimo. Gracias a ese personaje he tenido una carrera teatral extraordinaria, y por eso hace tiempo que dejó de preocuparme el encasillamiento. Coque me ha dado tanto que sería imposible pagar todo lo que me ha ofrecido ese personaje.
—¿Qué tiene el teatro que no tienen otros medios?
—El contacto directo con el público es muy especial, y cada función es diferente. Puedes hacer la misma obra cien veces y nunca será exactamente igual, porque la energía del público cambia, y cuando estás encima de un escenario no hay posibilidad de repetir. Estás ahí, en ese momento exacto, con esas personas.