BluesCazorla baja el telón tras tres días de pura magia musical

La trigésima edición consolida al municipio como la capital europea del blues
Abarrotados los enclaves los que se ha celebrado el BluesCazorla.
Ana Lechuga

El BluesCazorla cerró una edición muy especial. La trigésima edición del festival volvió a convertir al municipio jiennense en el gran santuario del blues europeo durante tres intensas jornadas en las que miles de aficionados llegados de diferentes puntos de España y del extranjero llenaron las plazas, las calles y las terrazas de Cazorla unidos en un leguaje común: la música.

La programación volvió a demostrar el excelente momento que vive el festival, combinando figuras internacionales con artistas nacionales en una propuesta tan variada como fiel a la esencia del género. Cada jornada ofreció actuaciones memorables, desde los conciertos más íntimos hasta las grandes descargas eléctricas que hicieron vibrar la Plaza de Toros, principal escenario del festival. Los conciertos en la Plaza de Santa María sirvieron como punto de encuentro entre vecinos, visitantes y músicos, mientras el casco histórico se transformaba en un escenario permanente donde era imposible caminar sin encontrarse una guitarra sonando, una improvisación o una conversación entre los amantes del blues.

Treinta ediciones después, el Festival BluesCazorla continúa demostrando que el blues goza de una extraordinaria salud y que su mayor patrimonio no reside únicamente en los escenarios, sino también en esa atmósfera de cercanía, convivencia y pasión compartida que convierte cada verano a Cazorla en la capital europea del género.