Un apacible domingo para pasear
Tras más de cuarenta días de confinamiento, los mayores ya aprovechan para salir de casa
No son pocas las personas que esperaban, con ansias, que las restricciones propias del estado de alarma decretado el pasado mes de marzo se aflojaran un poquito para poder disfrutar del aire fresco de nuevo. Entre ellos, los mayores —el grupo de edad más afectado por el coronavirus— tuvieron que guardar no solo más cuidado, sino más distancia social y confinamiento. Sin embargo, ante los avances positivos en la crisis sanitaria provocada por la covid-19, este fin de semana ya se permitió que los mayores de 70 pudieran volver a salir a la calle. En números, casi 94.000 personas en la provincia (según el padrón de 2020) contaron ya esta libertad.
¿Alguien se resistió a la oportunidad? Posiblemente, y tal y como estaban las calles de las ciudades y pueblos jiennenses, fueron muy pocos. Los abuelitos de la familia tenían ya demasiadas ganas de poder pasear y ejercitarse, algo esencial para que puedan mantener una buena salud. Tanto, que es recomendable que practiquen al menos 150 minutos a la semana de actividad física moderada.
Y así lo hicieron muchos. En la capital, no era raro encontrarse a algún abuelito —ya fuera vestido en chandal o con ropa de calle— dando un apacible paseo por la mañana. En zonas como la Avenida de Andalucía, de hecho, no se podían andar unos metros sin cruzarse con alguno. Aunque, por supuesto, todos mostraron mantener una distancia de seguridad adecuada y un uso de mascarillas generalizado, pues, aunque ya tengan la oportunidad de salir de casa, hay que seguir usando medidas de protección como esta.
En otras grandes ciudades como Úbeda o Martos también se dejaron ver muchos mayores por la calle. En la Ciudad Patrimonial, muchos ubetenses dieron sus esperados paseos acompañados de las vistas inigualables que se pueden disfrutar de la calle Saludeja, entre ellos, por supuesto, también hubo muchos abuelillos que necesitaban andar y volver a ver el precioso paisaje de olivar que rodea a su municipio. Y los marteños practicaron, igualmente, con este ejemplo. En busca de volver a sentirse cerca de la naturaleza, decenas de vecinos de la Ciudad de la Peña fueron a pasear por la Vía Verde que pasa por el municipio y se deleitaron con el olor a primavera que brotaba de los olivos en flor (excepto los alérgicos, claro). En otras poblaciones como Villacarrillo también hubo bastante movimiento de mayores por las calles, aunque la afluencia de personas se sintió más reducida. Así ocurrió también en otros núcleos como Ibros o Castellar, donde los abuelitos se tomaron las salidas de casa con más calma.