Sin bancos y casi ya sin jardines

Las obras en Deán Mazas avanzan a buen ritmo entre una gran expectación

12 jul 2018 / 08:15 H.

Suspira de resignación una trabajadora de la residencia de ancianos de Deán Mazas, en medio de un ruido ensordecedor, y observa cómo dos obreros desarman uno de los bancos de piedra de la plaza. “¿Pero los vais a romper?”, pregunta un señor a uno de los trabajadores contratados para la reforma de este rincón del centro que, cada día, parece ganar más personas enamoradas de sus baldosas y sus jardines. “No, los vamos a desmontar y nos lo llevamos a Vaciacostales”, le responden. Ciertamente, los grandes asientos de piedra se fragmentan, con una sierra radial, aprovechando sus juntas de dilatación, y se cargan en un camión, al que los suben con mimo, con una grúa. Un niño y una niña, con su padre, miran también la escena cerca y hay muchas más personas que, detrás de la valla colocada para evitar el acceso a la zona de obras, vigilan cada movimiento de los operarios. De hecho, son mayoría los observadores que asisten al desmantelamiento de los parterres, que, al menos al 50%, ya están pelados de naranjos y otros históricos ejemplares de “porte medio”.

No lejos, el director teatral y activista Miguel Ángel Karames, custodia el “muro de los lamentaciones”, el trozo de tela metálica en el que hay pegados decenas de “post-it” con frases en contra de la reforma. Explica que, el martes, junto a otros ciudadanos, logró que técnicos del área de Urbanismo, que no políticos, le dieran algún detalle sobre la evolución de los trabajos y juzga que marchan muy rápido, de forma improvisada y sin escuchar las quejas ciudadanas por la pérdida de arboleda y el cambio de las baldosas por granito. “Dicen que van a transplantar los magnolios que había en la Plaza de Santa María, pero hay trabajadores del Ayuntamiento que afirman que se murieron al ser transplantados al vivero. Hay muchas cosas raras aquí”, reflexiona este ciudadano, que es de los fijos en las concentraciones organizadas, por el momento sin éxito, para “salvar la plaza”.

Aunque hay dudas sobre las reformas, también existen otras certezas, como que este mismo fin de semana pueden abrir al público las terrazas de los cuatro bares y pub afectados por la remodelación, en sus nuevas ubicaciones. Tienen ya el visto bueno municipal, confirma un técnico de la Administración local que participó en el proceso de reubicación. En el Ayuntamiento también confirman que se seguirá escrupulosamente el plan de obra redactado, así se firmó con la empresa adjudicataria, Peninsular de Contratas. “Un acuerdo con una contratista no se puede romper así como así”, dejan claro. A todo esto, por la tarde, agentes de la Consejería de Medio Ambiente, acudieron a la plaza para realizar una inspección e intentar acceder a su interior, tal y como explicaron ciudadanos allí concentrados.