Ochocientos mil euros perdidos

El Ayuntamiento se queda sin una ayuda por presentar dos papeles fuera de plazo

29 nov 2018 / 11:39 H.

El Ayuntamiento anunció, a principios del mes pasado, que optaba a concurrir en el Programa de Regeneración del Espacio Urbano en la Comunidad Autónoma, una idea con la que buscaba financiación para un proyecto transformador en el ámbito de los barrios de La Magdalena y San Miguel. Se elaboró un informe, con el que justificar la concesión de una ayuda de 770.000 euros, una suma destinada a intervenir en la zona del Torreón Molino de la Condesa, el entorno de la iglesia de la Magdalena, el convento de Santa Úrsula y el centro educativo sin uso que hay en esta parte de la ciudad, el Antiguo Hospital de San Juan de Dios y el Teatro Infanta Leonor. La propuesta llegó a la Consejería de Fomento y Vivienda, como encargada de decidir si era merecedora de la inyección pública y, tal y como apuntaron a este periódico fuentes del Gobierno andaluz, fue vista con buenos ojos por los técnicos responsables de evaluarla. Resultaba interesante la recuperación de un entorno de la capital que tiene la consideración de Bien de Interés Cultural, lo que daba “muchos puntos a Jaén”.

El proyecto llegó a la penúltima fase del procedimiento, a las puertas de la entrega de los fondos, pero la documentación aportada no era del todo correcta. Quedaban por solventar dos aspectos menores, como son la justificación del apoderamiento de la Alcaldía, es decir, la representación para emplear el dinero público, y planimetría del casco urbano. Los servicios de la Administración regional encargados de este trámite, según las fuentes consultadas, solicitaron, a través de un correo electrónico, que las deficiencias fueran subsanadas. Los mensajes se enviaron a las direcciones que el propio Ayuntamiento facilitó cuando presentó el expediente e indicaban que los papeles tenían que ser remitidos antes del pasado 2 de noviembre. Tanto en el caso de Jaén, como en el resto de las decenas de municipios andaluces que quieren acogerse a esta línea de ayudas, y cuyos receptores se conocerán a principios del próximo año, se obró del mismo modo. En el caso de la capital, los documentos requeridos tienen como fecha de entrada el 6 de noviembre, remitidos desde la Gerencia de Urbanismo, cuatro días más tarde de lo previsto y, además, tampoco son los solicitados exactamente, ya que el apoderamiento, por ejemplo, hace referencia a un concejal. En el caso de la provincia jiennense, el proyecto planteado por Jaén se medía a otros 26 y es el único que no corrigió las deficiencias encontradas por la Consejería en el plazo previsto. A Otros ayuntamientos, como Bedmar-Garcíez, Lahiguera y Sabiote, la Junta también les pidió que solventaran deficiencias halladas en sus expedientes, pero optaron por desistir directamente, al poder beneficiarse de otros programas a los que también optan. El comité evaluador de esta convocatoria de ayudas puntuó la solicitud de cada ayuntamiento en base a los criterios establecidos y que, entre otras cuestiones, tienen en cuenta que la Administración local en cuestión haya elaborado el correspondiente Plan Municipal de la Vivienda, que Jaén aún no tiene. El hecho de que no fuera una condición “sine qua non” en esta convocatoria, jugó a favor de la iniciativa jiennense. De haberse concedido, el Gobierno autonómico habría puesto un 70% de la cuantía y el resto tenía que salir de las arcas municipales. Con esta suma, y, según el Ayuntamiento, en vista de la discontinuidad física tan importante entre zonas tan cercanas del barrio de la Magdalena, se apostaban por crear un espacio público sobre un elemento constructivo que cubra el gran patio del centro docente sin uso, de manera que aloje usos lúdicos, deportivos, artísticos, y de relax para la población visitante. Para ello, como se desveló hace ya casi dos meses, se barajaban ideas como plataformas que, a través de rampas, conformen lo que podría ser las gradas de un teatro al aire libre, la recuperación histórica del trazado del raudal de la Magdalena, para a través de una cortina de agua que termine en la plaza del Teatro sirva de llamada y de atractivo turístico y cultural para el edificio. Las calles destinadas a conectar con el espacio principal serían tratadas especialmente como peatonales y por tanto serán objeto de diseño específico para que dejen de ser viales y pasen a ser calles o plazas, donde la plantación de árboles o la instalación de bancos, cambiarán su concepto y el modo en el que lo usan los vecinos y visitantes. Este periódico trató, sin éxito, de conocer la postura municipal al respecto de lo ocurrido.