Miles de olivareros protestan por el “robo” de los bajos precios

La multitudinaria manifestación inunda Sevilla con sus reivindicaciones

10 jul 2019 / 10:02 H.

Un marea de olivareros, de hombres y mujeres del campo llegados desde toda Andalucía, inundó ayer la capital hispalense. El segundo episodio del llamado “Espíritu de las Batallas” contra los bajos precios en origen llenó las calles de Sevilla en una protesta que desbordó las previsiones iniciales. Unas 20.000 personas, según las organizaciones convocantes UPA y Coag, y unas 15.000 según la Policía nacional, se hicieron oír para denunciar el “robo” que sufren con la situación que vive el sector en esta campaña, en la que la cotización media de venta está situada en 2 euros el kilo, un euro menos que la pasada campaña y muy por debajo de los costes de producción, que están en torno a 2,70. Con la protesta, por lo tanto, exigen, unos “precios justos” del aceite de oliva y acabar con la “especulación” en el sector, que “expolia” unos 1.500 millones de euros a los agricultores andaluces. “Queremos soluciones y no más buenas palabras”, dijo Miguel Cobos, secretario general de UPA Andalucía. “Esto no acaba aquí. Iremos hasta dónde haga falta”, remarcó su homólogo de la Coag, Miguel López. Como ya había anunciado, la Federación de Cooperativas Agro-alimentarias no estuvo presente en Sevilla, aunque sí acudieron a título particular aproximadamente cien de sus afiliadas jiennenses. Tampoco participó Asaja, que en un comunicado emitido ayer, tiró de ironía para “felicitar” a los ayuntamientos que apoyaron la manifestación y les pidió la misma implicación para otras reinvidicaciones del sector agrario. “Asaja Jaén felicita a todos los ayuntamientos de la provincia, la gran mayoría unidos bajo el mismo signo político que han querido contribuir con dinero público a la manifestación. Confía en que estos mismos ayuntamientos se dejen la piel para apoyar las mociones a favor de los productores de aceite” impulsadas por esta organización. Y es que sí que hubo una amplia representación de alcaldes de la provincia, de diferentes signos políticos.

La manifestación comenzó su marcha sobre las diez y media de la mañana, desde el estadio Benito Villamarín y avanzó hasta el Palacio de San Telmo, donde pidieron reunirse con el presidente de la Junta de Andalucía. “Nos hemos llevado la desagradable sorpresa de que no nos recibió”, afirmó Cristóbal Cano, de UPA Jaén. Los representantes de la organizaciones convocantes registraron el escrito con sus reivindicaciones. Después, la marcha se dirigió a la Plaza España donde se encuentra la Delegación del Gobierno en Andalucía.

Durante todo el recorrido, el coro de agricultores gritó lemas como “No es justo”, “Bonilla, nos tienes en Sevilla” o “Mucho sacrificio, poco beneficio”. Al finalizar la marcha, el secretario general de COAG-A, Miguel López, detalló a los periodistas que el precio del aceite ronda los dos euros cuando “debería estar por encima de los tres euros”, lo que significa “un robo de 1.500 millones de euros, que se queda la industria, las envasadoras y la distribución”.

Ante esta situación, reclamó abordar el problema de manera “urgente”, teniendo en cuenta que el sector no parará las movilizaciones “hasta que no esté arreglado”, hasta el punto de que prevén una nueva movilización en el mes de septiembre en Madrid, e incluso llegar a Bruselas.

Por su parte, el secretario general de UPA-A, Miguel Cobos, alertó de que “sobran especuladores” en el sector y ha advertido de que se trata de una manifestación demandada por el sector y “no es política sino legítima”. Entre sus peticiones, estas organizaciones agrarias demandan actualizar los umbrales de referencia para el almacenamiento privado, la autorregulación del sector, medidas de control por parte de la Junta, medir en frontera la calidad de las importaciones de aceite. “No queremos más palabras, queremos hechos que solucionen el problema”, señaló Cobos. Así, reprochó que haya “una maniobra especulativo por intermediarios” frente a un sector “atomizado” que, a su juicio, necesita apoyo y medidas para concentrar la oferta.

La presencia de políticos del PSOE-A, Cs y Adelante Andalucía en la manifestación fue recibida con algún abucheo y pitadas, que también se extendieron a la organización Asaja. Y es que los participantes en la manifestación tienen claro que la protesta solo tiene un color: el verde del aceite de oliva. Por eso, si no tienen pronto una solución que palíe la actual crisis de precios en origen, las protestas se trasladarán hasta Madrid, probablemente en la última semana de septiembre, e incluso hasta Bruselas. “No vamos a parar hasta que se nos pague realmente lo que vale nuestro trabajo”, concluyeron los organizadores.