Las cooperativas capitanean la producción y la venta del aceite
Los ministros de Agricultura avisan del desequilibrio de la PAC
Las empresas cooperativas, que están formadas por cientos de agricultores, capitanean la producción y la venta del aceite de oliva. Según publica el Ministerio de Agricultura, manejaron el 76% de la cosecha de aceite jiennense frente al 24% restantes que fue a parar a industriales. Concretamente, de las 504.313 toneladas de zumo de la aceituna que se produjeron en la provincia jiennense, 383.825 se molturaron en empresas cooperativas, que son las que las ponen en el mercado. Por otro lado, las aceiteras industriales generaron 120.487.
Asimismo, cuando se hace un repaso a la evolución de las exportaciones se ve con claridad que el mercado exterior resulta determinante para colocar la cosecha y evitar que los excedentes arruinen el precio. La Agencia de Información y Control de Mercados indica que se exportaron 826.900 toneladas. Sin embargo, Italia se muestra como un país clave, ya que compró 303.800. Esto vuelve a demostrar el “cuchillo” de “doble hoja” que conlleva la crítica a este país y su potencial comercializador. Por un lado, muchos se quejan de que pone en el mercado con sus marcas caldos que se han generado en esta tierra. En cambio, también comercializa cantidades muy importantes que, si se quedaran en las bodegas, constituiría un enorme problema a la hora de ajustar la cotización del producto. Mientras, las empresas españolas trabajan para avanzar en las estrategias para conquistar nuevos mercados.
Los ministros de Agricultura de los países de la Unión Europea coinciden en advertir este martes de que la Política Agraria Común (PAC) actual no está suficientemente preparada para situaciones de crisis agrícolas y han solicitado a la Comisión Europea una revisión de los instrumentos de gestión de riesgos en la reforma de la misma. Así lo expresa el ministro de Agricultura de Estonia, Tarmo Tamm, que este semestre ostenta la presidencia de turno de la UE, tras la reunión informal de responsables del ramo en Tallín. “En el debate sobre el futuro de la política agraria tenemos que tener en cuenta que los mercados seguirán siendo volátiles. Esto significa que es el momento de analizar las lecciones de crisis pasadas y lanzar el debate sobre cómo podemos mejorar nuestra política para que esté más preparada para futuras crisis”, afirma.
“Las reformas (de la PAC) estuvieron basadas en un crecimiento estable de la demanda y precios. No se tuvieron en cuenta lo suficiente las crisis potenciales, por lo que la PAC actual no es lo suficientemente buena para situaciones de crisis”, argumentó. En el caso del aceite, los agricultores ya lo han sufrido sin hallar medidas de regulación.