URGENTE

Las canas pueblan las aulas

La Universidad Popular y la UJA ofrecen cursos específicos para jubilados
  • `PENSIONISTAS. Un grupo de jubilados pasa el rato en un parque de Jaén adaptado para ellos y sus necesidades físicas y se dan compañía mientras observan al resto de paseantes
    `PENSIONISTAS. Un grupo de jubilados pasa el rato en un parque de Jaén adaptado para ellos y sus necesidades físicas y se dan compañía mientras observan al resto de paseantes

No hay edad para dejar de aprender”, afirma Rocío Marín, directora de la Universidad Popular Municipal, y señala que los beneficios por tener la mente ocupada son conocidos y cada vez más considerados entre los jiennenses. De hecho, esta semana se cierran la matriculación tanto en la Universidad Popular Municipal como en la Universidad de Jaén, con notable éxito, según Marín, y declara: “Hemos tenido muy buena respuesta, este nuevo curso, por parte de los ciudadanos”, ya que ofertaron al público más de tres mil plazas.

El perfil de los estudiantes, según Marín, es muy “variopinto”. Detalla que ofrecen talleres para niños pequeños, como de danza infantil o pintura desde seis años, así como cursos de cocina, tan en boga últimamente. Sin embargo, los adultos son, sin duda, los que más acuden. “Es importante seguir estudiando”, apunta Marín, y añade: “Es parte esencial conservar la creatividad, además del ocio y del tiempo libre, para lograr la satisfacción personal”.

Los cursos estrella son canto clásico, memoria y estimulación, cocina y pilates. Son los que más plazas tienen y los que antes se agotan, indica Marín. Entre las novedades destaca la introducción a la informática, hasta el punto de que tuvieron que doblar la cantidad de asistentes, por la gran demanda. “Es un éxito total”, afirma Marín, y cuenta que consiste en una explicación más elaborada para el conocimiento de las nuevas tecnologías y las redes sociales, como Facebook, Twitter o Skype. Marín habla de los abuelos que tienen a sus hijos fuera y quieren comunicarse con ellos a través de la cámara web o desean enviarle un “e-mail” o compartir fotos a través de las redes sociales y necesitan ayuda.

Marta Torres, directora del Programa Universitario para Mayores de la Universidad de Jaén, cuenta que el curso que dará comienzo tiene “muchísima demanda” y explica que la mayoría de las asignaturas o cambios que se realizan se basa en las peticiones de sus alumnos.

Este año calculan tener unos quinientos estudiantes repartidos en las cinco sedes de la Universidad. La preinscripción dio comienzo en junio; sin embargo, tuvieron que ampliar el periodo de matriculación. “Los mayores tienen un ritmo diferente al resto de alumnos”, señala Torres, y comenta que, a causa del calor, muchos de los futuros estudiantes siguen en el campo y, a la hora de apuntarse ,“les ha pillado el toro”.

El programa acepta a mayores de cincuenta y cinco años que, actualmente, no cursen un máster o grado en la Universidad. Suele incluir a jubilados o prejubilados, la mayoría de ellos con formación académica superior y que desea completar los estudios o dar un enfoque diferente y abrirse a otras opciones. Torres afirma que hay muchos estudiantes de perfil alto, como médicos o abogados, pero también amas de casa o personas con estudios básicos que no pudieron cursar la carrera que querían en su tiempo, a causa de las obligaciones familiares.

El objetivo fundamental es abrir la Universidad a todos los públicos, dar acceso sin importar la edad y crear un espacio de debate cultural. Asimismo quieren promover las relaciones interpersonales e intergeneracionales, que los alumnos de más de cincuenta años compartan sus experiencias y conocimientos con los recién matriculados.

positivo. Mercedes Moral, psicóloga, recalca las ventajas del estudio para los mayores, que ayudan a estar siempre informado y adaptado a las nuevas corrientes. Los jubilados, según Moral, disponen de tiempo para ejercitar una actividad que realmente se quiera desarrollar, y ello permite un equilibrio personal. La psicóloga recomienda retomar las actividades que, por falta de disponibilidad económica, cargas profesionales o familiares, se dejaron de lado.

Moral afirma que “nunca es tarde para aprender algo nuevo”, solo que la flexibilidad se ralentiza. Lo compara con la fortaleza física, que varía sustancialmente de los veinte años a los cincuenta. “Se necesita más tiempo para recuperarse”, dice. Conforme avanzan los años se requiere de más horas para ello; sin embargo, crecer a nivel cognoscitivo “es positivo”. Advierte que los beneficios repercuten en el estado mental y que ello se direcciona hacia la salud general.

Beneficios

mental . El estudio continuado ayuda a crecer a las personas, en lo cognoscitivo, de forma positiva, y refuerza su autoestima.

físico. Aunque la flexibilidad física y mental se reduce con la edad, mantener el cuerpo activo facilita una recuperación más rápida e inmediata.

social. La realización de cursos fuera del horario habitual ayuda a la persona a socializar y a compartir aficiones comunes con otros alumnos.