URGENTE

La política, el arte de hacer posible lo imposible, cambia los escenarios en lo que dura un suspiro. La balanza del Ayuntamiento de Jaén estaba inclinada hacia la izquierda del Partido Socialista y, en un chasquido de dedos, perdió el equilibrio hacia la derecha del Partido Popular. En el centro, Ciudadanos, decidido a mantener la tensión narrativa de un verdadero “peliculón” hasta el último minuto. El caso es que los resultados de las elecciones municipales dejaron la Alcaldía en el aire y, al cierre de esta edición, en el aire continuaba.

Otro día de vértigo fue el de ayer. La primera noticia llegó en forma de comunicado de prensa del candidato del Partido Socialista, Julio Millán, en el que daba por zanjadas las negociaciones con la candidata de la fuerza naranja, María Cantos. Estaba dispuesto a hablar de contenidos programáticos y reparto de áreas, pero bajo ningún concepto a compartir la Alcaldía dos años. Hay que tener en cuenta que su lista fue la más votada el 26 de mayo.

Fue entonces cuando Ciudadanos pasó a la acción y, en cierto modo, regresó al punto de partida, aquel encaminado a entablar un pacto con el Partido Popular, como en otras capitales andaluzas. Eso sí, con algún tipo de entendimiento con Vox, cuya número uno, Salud Anguita, todavía está a la espera de una simple llamada telefónica. María Cantos invitó al alcalde en funciones, Javier Márquez, a sentarse en la sede de Ciudadanos, situada en la Avenida de Andalucía, y el candidato popular accedió. Eran las siete de la tarde cuando él, acompañado de Javier Carazo y de Miguel Segovia, entró en el lugar. Por cierto, le costó trabajo encontrar el sitio, a pesar del naranja reluciente de su fachada.

El caso es que se sentaron y, con el acuerdo impreso encima de la mesa, hubo una propuesta que hizo saltar el pacto por los aires. Ciudadanos quiere entrar en el Gobierno, un importante reparto de concejalías y compartir la Alcaldía con el Partido Popular. Hasta ahí hubo entendimiento. El escollo estuvo en la persona que tendrá el bastón de mando. La fuerza política de Albert Rivera, en aras de conseguir una imagen de cambio en el Ayuntamiento de Jaén, planteó que Javier Márquez deje de ser alcalde. Y ahí estuvo el “quid” de la cuestión. Dos horas de reunión, con dos recesos incluidos para hablar con las respectivas direcciones e intentar calmar los ánimos, hasta que, finalmente, la reunión terminó como el rosario de la aurora. No hubo más reuniones de madrugada, como en otras ocasiones. Todo quedó en el aire y, hoy, a las doce del mediodía, se celebra el pleno de investidura. Las direcciones nacional del Partido Popular y de Ciudadanos trataban, al cierre de esta edición, de desbloquear el acuerdo para llegar a un entendimiento. Mientras tanto, el Partido Socialista espera impaciente una nueva oportunidad, mientras Vox escenifica un enfado mayúsculo porque nadie contactó con ellos y, aunque no les guste, tiene vela en este “entierro”. ¿Qué puede pasar? La incertidumbre es total y absoluta. El Ayuntamiento de Jaén está entre interrogaciones. Puede que haya pacto entre el PP y Ciudadanos, “in extremis” y también puede que cada uno se vote a sí mismo y sea Julio Millán alcalde con mayoría simple.

Los socialistas rechazan la petición de compartir la vara de mando

Tras los contactos establecidos entre los candidatos a la Alcaldía del PSOE y de Ciudadanos, Julio Millán y María Cantos, respectivamente, la Agrupación Local del PSOE de la ciudad de Jaén y la Comisión Ejecutiva Municipal emitieron un comunicado en el que aclaran que los socialistas habían trasladado a Cs, en todo momento la necesidad de llegar a acuerdos de programa con propuestas y desde esa premisa buscar los mejores perfiles políticos para hacer posible el cambio en Jaén. En respuesta, sostienen, reciben una propuesta basada en un reparto de áreas y cargos a la que se añade posteriormente la petición de dos años de Alcaldía. El partido del puño y la rosa la rechazó, pero se muestra abierto a retomar, a partir de la semana que viene conversaciones para un gobierno del que Ciudadanos formaría parte, previa abstención de esta formación en el pleno de investidura de hoy. “El cambio debe hacerse siempre sobre el respeto a los votantes y pensando en todo momento en ellos. Los jiennenses han dado un claro voto de castigo a una gestión que ha llevado a la capital a un punto de difícil retorno y consideramos que la regeneración nunca puede pasar por mantener esta forma de hacer política; ni sostenerla ni acompañarla”, sostienen.