URGENTE

Jaén se queda con su patrona

Las Fiestas de la Virgen de la Capilla animan el barrio de San Ildefonso

Cuando llega mayo, el mes de las flores, en los alrededores de San Ildefonso ya empieza a notar el ambiente festivo y la devoción en alza por la patrona de Jaén, la querida Virgen de la Capilla. En torno a ella se reúnen tanto fieles como curiosos que buscan conocer el origen del amor que los jiennenses sienten por la Reina de San Ildefonso, que vive ahora sus días grandes.

Así, la plaza próxima a su templo y las calles que la rodean se llenan durante estos días de la alegría que caracteriza al pueblo jiennense, que disfruta de su feria chica con gran entusiasmo. Eso sí, ciertamente, hay pocos que vivan estas fiestas como lo hacen los hermanos de la Cofradía de la Virgen de la Capilla. Con mucho esfuerzo y una ilusión desbordante, los miembros de este colectivo tienen su corazón a rebosar en estos días. Úrsula Colmenero, hermana mayor de dicha cofradía, manifestó que esta es una época “muy intensa” para ellos. Destacó que es la hermandad la que se dedica a organizar los actos religiosos que se celebran en honor a la patrona de la capital, mientras que el área de Cultura del Ayuntamiento hace lo propio con las actividades lúdicas. Los próximos días serán bastante ajetreados para ellos, pues, hoy, por ejemplo, termina la novena de la Virgen y, el día 10, celebrarán la misa en honor de los difuntos de la cofradía, que continuará con los hermanos de la misma haciendo el mismo recorrido que la Santísima hizo cuando se apareció en Jaén. Un camino que acompañarán con el rezo del tradicional Rosario de San Bernabé. Tras esto, les queda el Día de los Cabildos, la ofrenda de flores y después la procesión, el día 11, de la Virgen de la Capilla. “Ya está todo organizado y vamos a disfrutar muchísimo”, declaró Colmenero.

Sin embargo, esta fiesta traspasa los límites de los religioso y es todo un acontecimiento cultural y social. La feria chica de la capital está asociada al buen ambiente que se genera en el barrio de San Ildefonso, que está más animado que nunca gracias a las decenas de terrazas que se habilitan para acoger a la cientos y cientos de personas que visitan la zona durante estos días. De hecho, en la mañana de ayer ya estuvieron cerrando las calles para poder instalar tales terrazas y la llamativa decoración que cuelga de pared a pared. Así, entre luminosas bombillas, cadenetas y sombrillas rosadas, viejos conocidos de esta fiesta como Carmen María Méndez volvieron a reencontrarse con el buen ambiente habitual. Esta jiennense declara que se lo pasa tan bien que incluso, si tuviera que elegir, se quedaría con esta antes que con la de San Lucas. “Es más íntima y más de Jaén. Me gustan las dos, pero esta la veo más de barrio, más recogida”, declaró. Por su parte, Lourdes Buitrago, expuso que todos los años sube algún día. “Lo pasamos muy bien aquí. Hay un ambiente muy bueno y por lo menos sacan terrazas y disfrutamos de un buen ambiente”, recalcó esta jiennense que iba acompañada de su pareja, Gabriel Armenteros, natural de Martos. Un joven que acabó encantado con esta fiesta tan arraigada en el barrio de San Ildefonso gracias a ella y que apuntó que en la feria de la Virgen de la Capilla se disfruta de “un mejor tiempo, porque en la de octubre hay amenaza de lluvia constante”.

P. G. P/ La Feria de la Virgen de la Capilla también tiene un gran contenido lúdico en su programación. Así, ayer se pudo disfrutar de una exhibición de bailes de la Asociación Socio-Cultural “Verde Olivares” y una exótica actuación a cargo de Fátima Bastet, de la Asociación Cultural “El Templo de Bastet”.

Recogimiento en los actos religiosos

La novena en honor de la Virgen de la Capilla “se ha dado muy bien”, expuso la hermana mayor de la Cofradía de la Virgen de la Capilla. Y no se equivocó. En la penúltima misa de esta celebración litúrgica la iglesia de San Ildefonso estaba a rebosar. Junto a esta, otras de los actos que han tenido un gran éxito este año ha sido el ejercicio de las flores, pues muchísimos colectivos acudieron ante la Virgen para hacerle una ofrenda floral en su honor.