Cuando la solución al problema es la sangre

El empleo de componentes que no están destinados a la transfusión es clave para ayudar a que cicatricen heridas y en la medicina del deporte

24 may 2017 / 11:30 H.

Un congreso en Portugal, sobre Hematología, anuncia como “novedad” una ponencia sobre la implantación de factores de crecimiento en el propio paciente para el tratamiento de enfermedades. A la cita están invitados los que quizás, sean los mayores expertos andaluces en esta técnica, el director del Centro de Transfusión Sanguínea (CTS) de Jaén, Antonio Carrero, y Monte Trujillo Pérez, facultativa especialista de Área en este servicio, integrado dentro del Complejo Hospitalario de Jaén. Aunque no son las “estrellas” de esta cita, estos dos trabajadores de la sanidad pública jiennense, como el resto de su equipo, son pioneros en un tratamiento que aplican desde hace un década, dentro de la cartera que incluye el Servicio Andaluz de Salud. Lo que hacen, básicamente, es emplear los componentes sanguíneos para uso no transfusional, en concreto, las plaquetas que se extraen del propio paciente, en la mayoría de los casos, y también de un “selecto grupo” de donantes. Estos voluntarios no llegan a la quincena y su papel es clave, como aclaran los dos responsables del CTS. “Es un proceso más complicado que el de obtener sangre, por lo que son personas que cumplen una serie de requisitos y a los que estamos tremendamente agradecidos”, reflexiona el jefe del CTS.

Los beneficios de este tratamiento son muy notables en problemas oftalmológicos, en operaciones de cirugía oral y maxilofacial o en complicaciones en el polo anterior del ojo, para tratar problemas de dermatitis y también en la traumatología, especialmente, tras lesiones de tipo deportivo. Por eso, aclaran, los factores de crecimiento están asociados a la recuperación de tenistas de élite, como Rafael Nadal, el futbolista Jesús Navas y el ciclista profesional Joseba Beloki. “Aquí, en la provincia jiennense, hay muchos deportistas que también nos conocen”, explica Carrero que recuerda que una de las primeras ocasiones en las que salió en los periódicos este método fue a raíz de una lesión del astro brasileño Ronaldo de Assis Moreira “Ronaldinho”, que fue jugador del Fútbol Club Barcelona. Los prestigiosos doctores del equipo catalán la habían contemplado como solución a un problema en su pierna derecha, pero, en el último momento, optaron por otro método, no porque emplear los factores de crecimiento fuera inapropiado, sino debido al lugar en el que se encontraba la rotura muscular. Y es que la primera idea de los facultativos del Barça era curar a “Ronaldinho” como ya habían hecho con el que era capitán del equipo en los primeros años del siglo pasado, el actual entrenador, Luis Enrique, con el que sí tuvieron un éxito que les había maravillado. Y es que el “milagro” de las plaquetas, que está en el “top” de la medicina consiste en que permite acelerar la regeneración de los tejidos o convertirse en un analgésico tremendamente potente.

“Si el paciente de una lesión de ligamento en la rodilla no tiene dolor, por ejemplo, su recuperación es más rápida, al poder afrontar más fácilmente los ejercicios de recuperación. Lo mismo ocurre en otras patologías, como enfermedades de la piel, cuando avanza más deprisa la cicatrización”, precisa. Una de los métodos más efectivos para aprovechar los factores de crecimiento es el concentrado de plaquetas, en lo que son expertos en el centro de transfusión jiennense, donde también se transforma. De esta forma, lo que comienza con una donación de plaquetas termina convertido en un colirio, que se aplica a pacientes con daños oculares; en un gel que se extiende por la zona de la piel afectada o en infiltraciones que se inyectan en las articulaciones. “Estos productos son hemoderivados y no medicamentos, que se aplican en la Medicina Regenerativa”, precisa Monte Trujillo Pérez que ejemplifica: “El cuerpo tiene a autoreparse y, de esta forma, se le ayuda, se aceleran procesos que son completamente naturales, aunque es cierto que el propio cuerpo, con el envejecimiento, pierde capacidades y hay que echarle una mano”. Los pacientes que acuden al antiguo “Princesa” lo hacen derivados por sus médicos de cabecera, lo que garantiza, como sostienen orgullosos, la garantía en todo el proceso y su uso universal, como destacan Carrrero y Trujillo. “En la calle” se emplea al común de los mortales, como dicen, desde hace relativamente poco y el precio de este tratamiento, sostienen, no baja de los 600 euros. “A partir de esta cantidad, lo que quieran pedir al paciente”, argumentan. En los casos en los que se acuda a un profesional de la sanidad privada, los dos pioneros en el uso de factores de crecimientos recuerdan que es clave que haya garantías. Ellos, por su parte, anuncian que continuarán investigando, convencidos de que aún hay más usos para las plaquetas, con las que trabajan desde hace una década.