Andaluces y manchegos trabajan por el tren de Europa

Declaración para solicitar al Gobierno el Eje Central del Corredor Mediterráneo

22 mar 2017 / 11:14 H.

No es la primera vez que el máximo responsable de la Diputación, el socialista Francisco Reyes, busca la complicidad de políticos de otros lares para transformar, en colectivas, reivindicaciones que lo son también de Jaén. Hay ejemplos, como cuando salió a la sala de la prensa del Palacio Provincial, junto al máximo responsable del PP salmantino, Francisco Javier Iglesias, en defensa de las diputaciones. Ayer, lo volvió a hacer. Hay riesgo real de que la provincia jiennense se quede descolgada del Corredor Mediterráneo, la red de transporte que impulsan desde Bruselas para apostar por el movimiento de mercancías en tren. Y, ante ello, en defensa también de sus propios intereses, representantes públicos y empresariales y agentes sociales de Andalucía y la vecina Castilla La Mancha dieron un paso para evitarlo.

Y es que no está ejecutado el Eje Central de esta vía continental, que es el que atraviesa suelo jiennense. Pero, “por suerte” para los intereses de esta tierra, el temor se extiende más allá de Despeñaperros y el Puerto Carretero, donde las infraestructuras no abundan. Por eso, hasta la Plaza de San Francisco de Jaén, para compartir las cuitas de Reyes con respecto a la importancia de que el Gobierno central impulse obras que impidan el aislamiento de Jaén, acudieron los presidentes de las diputaciones de Huelva, Ignacio Carballo; Córdoba, Antonio Ruiz; Granada, José Entrena; Sevilla, Fernando Rodríguez; Cádiz, Irene García, y Ciudad Real, José Manuel Caballero. Junto a estos siete políticos socialistas, la secretaria general de UGT en Andalucía, Carmen Castilla; su homólogo de CC OO, Francisco Carbonero; el presidente de las Cámaras Oficiales de Comercio de Industria de Andalucía, Antonio Ponce, y el vicepresidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, el jiennense Mario Azañón. Las siete provincias representadas suman, según el último padrón del Instituto Nacional de Estadística, 6,5 millones de habitantes o, lo que es lo mismo, un 14% de la población española. Una vez ya en marcha esta demanda colectiva mediante un pacto en Jaén, la mirada está puesta en Madrid, con la petición concreta a La Moncloa de que se incluyan, en los próximos Presupuestos Generales del Estado, los fondos necesarios para adaptar el actual trazado ferroviario existente en la comunidad a los requisitos del Corredor Mediterráneo. Para lograrlo, como explicó Reyes, es precisa acometer una inversión de 1.300 millones para el tramo ferroviario Algeciras-Bobadilla, que daría salida al principal “puerto del sur de Europa” hacia el Corredor Mediterráneo y adaptar el resto del trazado al ancho europeo con traviesas polivalentes, electrificación en varias zonas y mejora de algunas curvas. No es una inversión “desorbitada”, tal y como dejó claro, si se compara con la necesaria para la vertebración de otros territorios, una alusión, sin nombrarlo expresamente, a los proyectos necesarios en el Levante español.

Del cónclave en el palacio jiennense saldrá una declaración, aún no hecha pública en su contenido exacto, que articulará estas exigencias para enviársela, además de a las autoridades comunitarias, al presidente del Gobierno, a las ejecutivos regionales de Andalucía y Castilla-La Mancha y a todos los partidos con representación en las Cortes Generales. Esta alianza territorial, que hay que agradecer al trabajo realizado desde el despacho del presidente de la Diputación jiennense, como se reconoció en el acto público, recuerda a la que ya se planteó por empresas levantinas y los gobiernos de esta zona del país. Aunque, en la práctica, supone una llamada de atención para evitar desigualdades en el trato de la Administración central, el objetivo no es, como precisó Reyes, una “guerra de territorios”, sino que se busca “priorizar” los trabajos del Eje Central del Corredor Mediterráneo, sin que queden aparcadas otras intervenciones en Murcia, Cataluña y Murcia, con el convencimiento de que el objetivo es la conexión total del país.

El presidente de la Diputación ciudadrealeña, José Manuel Caballero, que también intervino, insistió que en su provincia, la red ferroviaria ya existe, por lo que solo es preciso, puntualizó, “la adaptación al ancho europeo”. “Si conseguimos que se haga esta inversión la provincia de Ciudad Real saldrá muy beneficiada”, argumentó. El máximo responsable de la Cámaras de Comercio andaluzas, Antonio Ponce, recordó: “Llevamos demandando, desde hace tiempo, un corredor que genere riqueza y empleo y que nos ayude a acabar con la lacra del paro”. Ponce, incluso, habló de lo “mal vista” que está la comunidad andaluza por carecer de redes de comunicación adecuadas.

Francisco Carbonero, al frente de Comisiones Obreras en la región, fue uno de los que agradeció en público esta medida al presidente de la Diputación. “En una época como la actual, en la que la economía no va, hay que aprovechar las potencialidades que tiene cada territorio”, reflexionó el sindicalista. “El consenso y la visibilidad que le hemos dado a este acuerdo para que el Gobierno apruebe el presupuesto y ejecute estas obras” es, según la secretaria general de UGT en Andalucía, clave para lograr el objetivo. “Es imposible que la economía se desarrolle sin infraestructuras como el eje central y el litoral de este Corredor Mediterráneo, sin olvidar el transversal”, insistió, con una mención expresa a materializar el proyecto del Puerto Seco de Linares. Las previsiones de la Unión Europea apuntan a que los flujos de mercancías entre Europa y el Norte de África se incrementarán, a lo largo de la próxima década, en un 50%, tal y como se apuntó durante la “cumbre” de presidentes de diputaciones y agentes sociales, una oportunidad para aprovechar la posición de Andalucía y Castilla La Mancha como paso estratégico de estos flujos de riqueza.