Tal día como hoy, en 2016, publicábamos: Las Escuelas de Verano atienden a 260 menores en riesgo de exclusión en la provincia

La consejera María José Sánchez Rubio visita el centro gestionado por Don Bosco en el Polígono del Valle y destaca el compromiso de la Junta con la garantía alimentaria y socioeducativa
Visita a las escuelas de verano. / Archivo histórico Diario JAÉN.
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace diez años, el 1 de septiembre de 2016, “compromiso con los niños en riesgo social”. Esto fue lo que la Junta de Andalucía demostró un año más, y ya iban tres, con las Escuelas de Verano. Así lo opinó la consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, que, en una visita a la que gestionó la Fundación Proyecto Don Bosco en la capital —concretamente, en las instalaciones del colegio público San José de Calasanz—, hizo balance de un verano en el que el número de escuelas repartidas por el territorio autonómico se ampliaron respecto a las del año anterior, pasando de 60 a 66. Como consecuencia, unos 4.700 niños participaron en una iniciativa que el Gobierno andaluz puso en marcha en el marco del programa de refuerzo alimentario y socioeducativo. En Jaén, en concreto, se desarrollaron 5 escuelas de verano, que, según los datos facilitados por la consejera, atendieron a 260 menores en los barrios de La Magdalena y el Polígono del Valle en la capital; Arrayanes, El Cerro, Zarzuela y San Antonio, en Linares; Puerta de Madrid, en Andújar, y Los Cerros y El Alamillo, en Úbeda. Aunque la Junta cede las instalaciones de los centros educativos, la gestión recayó en la Asociación de Mujeres Gitanas Sinando Kalí y la Fundación Proyecto Don Bosco. Durante su visita a la escuela de verano del San José de Calasanz, en el Polígono del Valle, en la que se atendieron a 50 menores —25 niños y 25 niñas—, Sánchez Rubio valoró la labor de la Fundación Proyecto Don Bosco. “No creo que haya alguien de Jaén que no conozca el trabajo que llevan a cabo desde ya hace varios años, trabajando duro y muy intensamente por las personas mayores, por los niños y niñas del barrio y por todas aquellas personas que peor lo pasan, que son más vulnerables”, indicó la consejera, que estuvo acompañada de la secretaria general de Servicios Sociales, Purificación Gálvez. Por su parte, la directora territorial de la Fundación, Carmen Cruz, agradeció a la Junta su “apuesta” por proyectos que, como este —dijo—: “Son muy necesarios”. Cruz explicó que todos los niños que participan son derivados por los servicios sociales comunitarios, que son los que realmente conocen a las familias y garantizan que se haya atendido a quienes realmente más lo necesitan”. Además de la garantía alimentaria, con desayuno, almuerzo y merienda, los menores disfrutaron de una variada programación de actividades socioeducativas, que apuntó Cruz: “En algunas ocasiones, incluso, eran novedosas para ellos”. “O era a través de este proyecto o no habrían tenido la posibilidad de disfrutar de actividades como excursiones al Aquasierra, la playa...”, planteó Cruz, que encomió la labor de los educadores y voluntarios. En el conjunto de Andalucía, las escuelas de verano estuvieron gestionadas por 47 entidades sociales y supuso la contratación de 372 profesionales.