Tal día como hoy, en 2010, publicábamos: Flamencos en la laguna marteña del Hituelo
Tal y como publicó este periódico hace dieciséis años, el 26 de agosto de 2010, la Ciudad de la Peña no fue un lugar de cría de flamencos. Cientos de vecinos viajaron, en alguna ocasión, hasta la onubense Doñana para contemplar a estas exóticas aves, pero lo que no se percataron es de que, cerca de su municipio, y entre un mar de olivos, las podrían encontrar. Ese año, con la llegada del mes de agosto, amantes de la naturaleza captaron instantáneas únicas. Bandadas de flamencos llegaron hasta la laguna del Hituelo, ubicada en la carretera de Martos a Santiago de Calatrava, junto al Cortijo del Madroño, y probaron la rica comida de este humedal jiennense. “Posiblemente, llegan desde la laguna de Fuente de Piedra, en la provincia de Málaga. Cuando termina la época de cría, los adultos se mueven por los alrededores, y entraron a la provincia. Ocurre en esta época, siempre que haya agua”, explicó Esteban Ureña, de la Sociedad Española de Ornitología (SEO). Ese año, precisamente, la gran cantidad de precipitaciones hizo más favorable la llegada de estos ejemplares. Lo curioso fue que, aunque cada verano se podían observar flamencos que buscaban alimento entre los campos marteños, eran muchos los vecinos que lo desconocían. “Nos encontramos con mucha gente, incluso ornitólogos, que no sabían de esta presencia”, aseveró. La laguna del Hituelo, además, poseía unas características favorables para ellos. “Es endorreica, lo que quiere decir que se llenaba con el agua de la lluvia y tenía un grado de salinidad que era apropiado para sus pasos migratorios, al igual que ocurría en la mayoría de la provincia. Estavez, por el invierno de lluvias, habían acudido muchos más”, precisó Ureña. Sin embargo, fue tan sólo unos días estos “nómadas” se despedirían del municipio y buscarían otras tierras. Una vez que volaran para pasar la temporada invernal en el Parque Nacional de Doñana, o incluso en Marruecos, decenas de flamencos llevarían en su interior una comida cien por cien marteña.