Tal día como hoy en 2010 publicábamos: El Guadalbullón arrasa granjas y viviendas en Mengíbar
Tal y como publicó este periódico hace dieciséis años, el 24 de febrero de 2010, animales muertos y más de una veintena de casas inundadas. La pasada madrugada sorprendió a los vecinos de Mengíbar con una nueva crecida del río Guadalbullón, pero con connotaciones aún más graves. El agua alcanzó cotas de dos metros de altura y arrasó “con todo” lo que encontró a su paso. También cortó la carretera hacia Villargordo. Cuando, el día anterior por la tarde, Joaquina Galán dejó Villamosquito (Mengíbar) y regresó a la capital, el Guadalbullón discurría “alto, pero no para salirse”. La Agencia Estatal de Meteorología había anunciado nuevas lluvias, pero nada hacía pensar que, por cuarta vez, en los últimos tres meses, el caudal crecería hasta el desbordamiento y, mucho menos, que alcanzaría las dimensiones que adquirió la madrugada pasada.
Alrededor de la una de la noche —cuenta Joaquina, a partir del relato de su vecina— “se escuchó un fuerte ruido” y los vecinos se asomaron a ver qué pasaba. Era el Guadalbullón que, una vez más, avanzada desbordado devorando todo lo que encontraba a su paso. Y lo que encontró precisamente fueron “entre veinte y veinticinco” casas y los “pocos” animales que algunos vecinos, como el matrimonio García García, criaban en sus parcelas. José y Pilar tenían dos cerdos, cinco lechones que hacía pocos días que habían nacido; seis gallinas y alrededor de doce pollos. Después de las inundaciones, sólo les quedaban los dos cerdos, dos gallinas y un pollo. El Guadalbullón también arrasó “una piscina de hormigón y hierro” que el matrimonio había construido en la parcela e hizo estragos en la nave de aperos. El agua alcanzó cotas de unos dos metros de altura.