Tal día como hoy, en 2010, publicábamos: Alcalá la Real viaja al pasado en una multitudinaria primera jornada medieval
Tal y como publicó este periódico hace dieciséis años, el 7 de agosto de 2010, la primera jornada de la fiesta medieval no defraudó las expectativas. El espacio fortificado se engalanó para la ocasión con colgaduras y una iluminación especial. La propuesta tuvo su prólogo en un pasacalles, que contaron con la presencia de las tropas calatravas, con salida desde la Plaza del Ayuntamiento. Una vez en la parte alta de la ciudad amurallada, una multitud dio vida a escenas de épocas pasadas, en unas jornadas en las que se cumple el 669 aniversario de la toma de Alcalá de Benzayde por las tropas del rey Alfonso XI. Incluso se llevó a cabo la colocación simbólica del pendón local en la torre de la Cárcel. La ocasión fue propicia para que decenas de personas, incluidos los políticos, acudieran con atuendos bien cristianos o bien andalusíes. En el interior de La Mota fueron protagonistas la música, la cetrería, una exposición de reptiles, la danza, incluida la del vientre, los paseos a caballo y los juegos. No faltó la lucha simbólica entre Don Carnal y Doña Cuaresma. Adquirió una marcada importancia el zoco, con una docena de puestos dedicados a la artesanía propia de la zona, cerámica cosméticos naturales, vidrieras, abalorios, juguetes de madera y calderería, las flores, la pintura, las velas e inciensos, las miniaturas y la miel. En el plano gastronómica, hubo una lonja con quesos, charcutería, panadería y repostería, productos ecológicos, tapas, asados, vinos, té, refrescos y patatas fritas. La celebración, que repitió la noche siguiente, sirvió para mostrar en su plenitud los distintos espacios de los que consta la Fortaleza de la Mota, como la alcazaba hispanoárabe, la iglesia mayor abacial, las Casas de Cabildo, las murallas, la torre de la Cárcel, además del resto de dependencias englobadas en el centro de interpretación sobre la vida en la frontera. La iniciativa de ocio, que alcanzó su tercer año, fue promovida por el Ayuntamiento, con el apoyo de la Diputación Provincial de Jaén, a través de la Ruta de los Castillos y las Batallas. El objetivo fue que la cita sirva de escaparate al principal monumento alcalaíno en una época de especial significación turística. Los establecimientos hosteleros de la Plaza del Ayuntamiento ofrecieron, desde ayer, como novedad, tapas singulares que rememoraron la cocina del Medievo y las bebidas típicas de este periodo.