Tal día como hoy en 2008 publicábamos: Noventa litros de agua riegan los campos

Organizaciones estimaron muy beneficiosos los efectos de las últimas precipitaciones
La lluvia empapa los campos de olivar de la provincia con las precipitaciones. / Archivo Histórico de Diario JAÉN.
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace dieciocho años, el 10 de abril de 2008, la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) y la Asociación de Regantes de Andalucía (Areda) pidieron que se aplazara la Comisión de Desembalses de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir CHG) debido a los efectos positivos que tienen las lluvias sobre los diferentes cultivos. El presidente de la Areda, Marcelo Morales, explicó que las importantes precipitaciones de estos días caen “como agua de mayo” sobre el campo andaluz y sobre los embalses. Recordó que se vivía un momento “especialmente duro” ya que la dotación de los recursos embalsados no garantizaba, ni siquiera mínimamente, la campaña de riegos. Por este motivo, Areda confirma que defenderá el aplazamiento de la próxima reunión de la Comisión de Desembalses de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que estaba, en principio prevista para la próxima semana, con el objetivo de contabilizar los nuevos recursos disponibles como paso previo a la distribución óptima entre los cultivos de la cuenca.

Por su parte, el secretario general de la UPA de Andalucía, Agustín Rodríguez, estimó que es necesario esperar hasta ver “el comportamiento climatológico en los próximos días, ya que las previsiones anuncian nuevas precipitaciones”. La organización estima que las lluvias tendrán unos efectos muy positivos sobre todos los cultivos, especialmente, cereales, olivar, oleaginosas, algodón, remolacha y hortícolas, aunque pide prudencia hasta que se pueda comprobar cómo repercuten tanto en los embalses, como en los cultivos, ya que, recuerda, “existen algunas zonas agrícolas, como la Campiña de Jaén, donde las lluvias llegan tarde, ya que los efectos de la sequía tuvieron consecuencias irreversibles sobre la agricultura”.

Las dos organizaciones albergaban la esperanza de que se pueda salvar “in extremis”, y por segundo año consecutivo, al menos, el cincuenta por ciento de la superficie del cultivo de arroz, que hasta unos días antesno estaba garantizada por la escasez hídrica. De momento, confiaban en que continuara cayendo agua durante abril y mayo.