Tal día como hoy, en 2008, publicábamos: La Batalla de Bailén, una cita con la historia

En el marco de la Ruta de los Castillos y las Batallas, uno de los principales alicientes es el combate mantenido hace ahora dos siglos entre las tropas españolas y francesas
Recreación del enfrentamiento bélico entre españoles y francesa en la Batalla de Bailén. / Archivo histórico Diario JAÉN.
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace dieciocho años, el 4 de octubre de 2008, Bailén está presente, un año más, en la feria de turismo interior más importante que se celebraba en Andalucía. Los visitantes que se acercaban a Tierra Adentro podrían obtener información sobre el municipio en el expositor de la Diputación Provincial de Jaén. En concreto, Bailén estaba incluido dentro de la Ruta de los Castillos y las Batallas, gracias a la famosa contienda en la que fue derrotado, por primera vez, el ejército de Napoleón, en julio de 1808.

Esta iniciativa turística de la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía, en colaboración con la Diputación Provincial de Jaén, nació con el objetivo de poner en valor los históricos edificios militares y las batallas que forjaron el rumbo de la historia de la provincia. La Ruta de los Castillos y Batallas discurrió por las provincias de Ciudad Real, Jaén y Granada, aunque la mayoría de las paradas se situaron en nuestra tierra. No en vano fue la región de Europa con mayor densidad de castillos y fortificaciones.

La Batalla de Bailén se libró durante la Guerra de la Independencia Española y supuso la primera derrota en batalla campal de la historia del ejército napoleónico. Tuvo lugar el 19 de julio de 1808 junto a la ciudad jiennense de Bailén. Enfrentó a un ejército francés de unos 21.000 soldados al mando del general Dupont con otro español ligeramente más numeroso (unos 24.000) a las órdenes del general Castaños. El ejército francés fue derrotado y hecho prisionero, la primera derrota militar de Napoleón Bonaparte. Los franceses tuvieron dos mil doscientos muertos y cuatrocientos heridos; los españoles solamente doscientos cuarenta y tres muertos y setecientos treinta y cinco heridos. Esto se interpretaba como que los franceses se expusieron más, con tantas cargas de caballería, mientras que los españoles adoptaron una táctica más defensiva. Además, los franceses estuvieron peor atendidos. Los heridos españoles se evacuaban rápidamente al pueblo.

Dupont entregó quince generales, 469 oficiales, 8.242 soldados, veintitrés cañones, dos mil caballos y doscientos tiros de mulas. Según los términos de la capitulación, los siete generales, 163 oficiales y diez mil soldados de Vedel podrían conservar sus bagajes y enseñas y embarcarían en Rota y Sanlúcar con destino a un puerto francés. Una vez a bordo se les devolverían sus diecisiete cañones y el resto de sus armas.

La batalla de Bailén tuvo gran repercusión. Los franceses abandonaron Madrid y se replegaron hacia el Norte. La noticia de la derrota de Napoleón corrió como la pólvora por Europa y destruyó el mito de la invencibilidad de los franceses. Napoleón montó en cólera y acudió personalmente a España al frente de un ejército de doscientos cincuenta mil hombres con los que ocupó la península, a excepción de Cádiz, que resistió heroicamente.