Tal día como hoy, en 2004, publicábamos: Aumenta el consumo de hachís y cocacaína, y baja la heroína en Jaén

En los primeros 25 días del mes de julio se realizaron cuarenta y siete intervenciones sobre tráfico
Imagen de archivo de plantación de marihuana interior
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace veintidós años, el 28 de julio de 2004, la Comisaría Provincial de la Policía Nacional elaboró un informe sobre las intervenciones de sustancias estupefacientes realizadas por el Cuerpo en Jaén en el primer semestre de 2004. Del análisis de los datos se pudo ratificar la tendencia, que comenzó años atrás, de incremento del consumo de la cocaína y del hachís y la bajada de la heroína. En los primeros seis meses del año, la Policía Nacional realizó 209 intervenciones en el ejercicio de las funciones de prevención y protección de la seguridad ciudadana que otorgaba a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado la Ley 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana. En su artículo 25, esta norma tipifica como infracciones el consumo y tenencia de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas, así como el abandono de útiles e instrumentos utilizados para dicho consumo o tenencia. Durante este tiempo, la Policía también consiguió identificar a 241 personas relacionadas con el tráfico de estas sustancias. La marihuana (con 1.266,7 dosis) y el hachís (con 878,8 gramos) fueron las drogas que se intervinieron en mayor cantidad. La Policía explicó que, si bien, cuantitativamente pueden parecer pequeñas, hay que tener en cuenta que, en la mayor parte de las acciones, lo intervenido no llega a un gramo (entre 0,3 y 0,7 gramos) en las aprehensiones de cocaína y heroína, pues una dosis de estos estupefacientes se cifra en 0,1 gramos, mientras que las aprehensiones de hachís lo eran en cantidades inferiores a 5 gramos, ya que una dosis puede ser de 0,5 gramos (un porro entre 0,5 y 1 gramo de hachís, dependiendo de su grado de pureza).

Estas intervenciones policiales se derivaban de una constante vigilancia y control en los lugares y a las personas relacionadas con el consumo y pequeño tráfico de sustancias estupefacientes. Del mismo modo, se apreciaba un incremento de estas acciones en el mes de julio, pues en los 25 primeros días se practicaron 47 intervenciones de esta clase (1,60 diarias) debido, presumiblemente, a la mayor afluencia de jóvenes a recintos de ocio por el mejor tiempo. En estos lugares se extremaba durante este tiempo la vigilancia policial.