Tal día como hoy en 2003 publicábamos: El último “guerrero” Samurai de Santana Motor

El último ejemplar salió de la cadena de montaje para dejar su puesto a los Jimny
Los trabajadores despiden el vehículo con un cartel elaborado para la ocasión. / Archivo Histórico de Diario JAÉN.
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace veintitrés años, el 24 de junio de 2003, derrotado por el paso de los años, pero invicto en cien batallas, el último Samurai salía el 23 de junio de Santana. Las máquinas se detuvieron en un número, el 215.803, que resume una hermosa historia de dieciocho años. No era de extrañar, por tanto, que los trabajadores lo consideraran algo más que un simple coche: “¡Adiós, compañero!” le decían, al comprobar cómo los años habían pasado por todos al mismo tiempo. Pero con él se iba también una parte importante de la historia del todoterreno en España. Corrían los primeros años ochenta cuando Santana llegaba a un acuerdo con Suzuki para la fabricación y distribución de un nuevo concepto de todoterreno, más pequeño y dirigido al ocio: “Despedimos al modelo que ha civilizado el todoterreno”, afirmaba el responsable de comunicación de Santana, Vicente Martínez. Un coche que, por sus características, ha sido referencia indiscutible en todo el mundo donde más de cincuenta países cuentan con Samurais que corrían por sus carreteras.

No había más que verlo siempre en las primeras plazas del Trial 4x4 o al llegar ileso hasta Dakar o alquilarlo en uno de los múltiples “rent-a-car” de las costas españolas, para comprobar hasta qué punto es un vehículo “de culto” para los amantes del todoterreno. Para Santana, además, supuso mucho. Sus ingenieros fueron los padres de sus múltiples mejoras en las motorizaciones diesel y, desde el punto de vista sentimental, “nos ha sacado de muchos apuros”, como aseguraba el jefe de división de Suzuki en la empresa, José Luis Cornejo.

“Luchaste como un guerrero para nuestra salvación”, escribían los trabajadores en una tarjeta de despedida firmada por todos. El adiós, no obstante, fue también una bienvenida a su heredero natural, el Jimny, cuyas dos nuevas versiones de techo metálico, “Pixel” y “Jeans” venían a cubrir desde ese día el hueco que dejaba el Samurai en el mercado europeo. “Es una versión moderna, con las mismas características de agresividad, de prestaciones que el Samurai”, señala José Luis Cornejo. Un futuro que se mira con optimismo y un “pellizco” en el corazón.