Sabiote se rinde a San Ginés de la Jara en el día grande de sus fiestas
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Son muchos los días en los que en Sabiote se vive con ganas las fiestas por San Ginés de la Jara. Semanas en los que en el municipio de la comarca de La Loma convive en torno a la figura del patrón, siempre contando con la presencia de aquellos cuyos orígenes remanecen de este pueblo, que lucha y es ejemplo de preservar sus tradiciones e identidad.
Dentro de esta vorágine festiva, el día 25 siempre está reservado para la figura del patrón. Como cada año, esta jornada especial se vive con una gran devoción entre vecinos y fieles, que ven en la imagen del santo un motivo para emocionarse y para recordar aquellos momentos vividos en familia.
En una procesión donde el despliegue de la comitiva era más que reseñable, el patrón sabioteño salió desde las puertas de la iglesia de San Pedro Apóstol, donde una gran cantidad de personas esperaban su imagen. Así comenzó a discurrir por las calles, con el pausado y solemne paso que dota el caminar rodado, dotando de una mayor cercanía a la talla.
El ambiente festivo era notorio, viéndose el mismo por cada calle que cruzaba la comitiva, siempre llena de gente celebrando la salida de San Ginés por el pueblo sabioteño. Además, las magníficas notas que salían de los instrumentos de la Asociación Musical Silverio Campos, hacían de la tarde un momento íntimo entre patrón y vecinos. Momento que tomó mayor dimensión en la llegada de la efigie a la iglesia de Santa María de la Estrella, lugar donde se hizo la tradicional subasta de las roscas de pan bendecidas antes de dar paso a resguardar a San Ginés. Días para vivir con fe y alma las costumbres de un pueblo, vertebradas por las creencias religiosas en las que, en este caso, San Ginés tiene un papel protagonistas en la vida de los sabioteños.
La devoción y el arraigo por las fiestas patronales de Sabiote se reflejan con fuerza en el sentir de sus vecinos y de quienes regresan cada año. José Javier Jiménez Siles señaló que “San Ginés se vive aquí muy bien” al tratarse de una cita fundamental para el municipio en la que todos se reunieron “siempre que podemos bajar”, algo en lo que coincide Blasi Rodríguez López, quien destacó la emotividad del día grande al recordar que “sacamos al patrón en procesión y luego hacemos la subasta de las roscas”, definiéndola como “una tradición que se vive en unión”. Ese fuerte vínculo intergeneracional también movió a Carmen Martínez Merino, que aunque se fue a Madrid a los 18 años, confesó volver “muchos años a las fiestas” para vivirlas “con gran emoción”, un sentimiento compartido por María José Martínez Martínez, que añadió que a pesar de haber nacido en la capital, mantuvo las raíces de sus padres y su tía experimentando el reencuentro “con emoción y con ganas de diversión”. Por su parte, Lorena Martínez Martínez enfatizó el ambiente festivo completo que se respira en el municipio durante estas jornadas, recordando que “se va a la feria de día, y los niños tienen sus actividades, casetas infantiles, san fermines, y en la noche la verbena”.