Pasión taurina muy participativa en Venta de los Santos
VÍDEO
La de Venta de los Santos, en el municipio de Montizón, es una plaza de toros singular. Destaca por su reducido tamaño, por su exiguo graderío y por la presencia de una encina en el centro. El árbol se reviste de una especie de jaula para albergar a los mozos. Un día más la suelta de astados concitó el interés dentro de las celebraciones patronales en honor del Cristo de la Expiración. Mientras sonaba la música de una charanga, denominada La Clave, se soltaron dos vaquillas y un novillo. El público se encontraba situado en las gradas, los bordes y varios remolques de tractor.
El encierro duró más de dos horas. Fueron decenas los mozos que bajaron hasta el albero. Parapetados en los burladeros y la jaula, incitaban a los cornúpetas y, en ocasiones, eran capaces de salir para tentarlos. El ganado, que procedía del propio municipio, concretamente de Palancares -Hacienda El Mesto- dio bastante juego. El festejo deparó varios momentos intensos como la ocasión en que una de las vaquillas se introdujo dentro de uno de los burladeros y embistió a casi todas las personas que estaban dentro. También hubo algunos revolcones. Por suerte, los percances no tuvieron graves consecuencias.
El novillo que cerró la tarde era impresionante y mostró su raza. Al final, al negarse a salir del coso detrás del cabestro hubo que recurrir a una soga, tarea de demoró el final del encierro, que, en algunos momentos resultó trepidante. En la convocatoria, a los pies de Sierra Morena, tierra de toros, quedó patente el tirón que tiene este tipo de propuestas. De hecho, buena parte del público presente en el entorno de la plaza era forastero. Durante la actividad imperaron la alegría y la convivencia entre todos los presentes. La asistencia era gratuita. Todavía quedan por delante dos sueltas de reses idénticas, todas ellas a partir de las seis de la tarde y con un pasacalles previo. De este modo, con la del viernes, el núcleo ofrece, este año, cuatro encierros.