Noche mágica en el discurrir de Nuestra Señora de Belén

La procesión refleja el carácter familiar y honra a todos los seres queridos que dejaron huella en Noalejo
Imágenes de como se vivió la procesión junto al cortejo en Noalejo. / Jason Moyano / Diario JAÉN
Adrián Claudio Bonache

Sentimientos y devoción colectiva presentes durante todo el año, pero que quedaron perfectamente expresados en uno de los días más importantes para la cultura, tradición e identidad del municipio de Noalejo, cuyos vecinos salieron a las calles para acompañar en procesión a Nuestra Señora de Belén. Una imagen que representa los valores más humanos y característicos de los noalejeños. Con motivo de la celebración de las fiestas patronales, la feligresía se dio cita en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, que abrió sus puertas para ofrecer a los asistentes una brillante y esperada salida de la sagrada imagen, a la que acompañaron para bendecir las calles y los hogares.

Fue una larga cita que se quedó corta para algunos de los fieles, quienes esperaron con ganas y una profunda ilusión la llegada de este día para homenajear a la patrona. Asimismo, el municipio de Noalejo cumplió con creces en el acompañamiento, con las autoridades municipales, responsables religiosos y cofrades en primera línea, mientras que el resto de la feligresía también se mantuvo cerca del trono para observar el precioso discurrir de su venerada Virgen de Belén.

Un cortejo que no solo se configuró con los lugareños, sino con todas las personas que tuvieron que marcharse y, como es habitual por estas fechas, vuelven para reencontrarse con su patrona y seres queridos en unas fiestas que siempre están marcadas en el calendario. Igualmente, la procesión de Nuestra Señora de Belén también es un atractivo para una multitud de visitantes que, a pesar de no tener vinculación familiar ni raíces en Noalejo, ven el desfile como una cita obligatoria. Con un profundo sentimiento, la emoción conquistó los rostros de algunos fieles que vieron en los ojos de la Virgen a sus familiares, quienes marcaron una huella en la devoción hacia la patrona, del mismo modo que recordaron su infancia, vinculada al festejo popular y la unión de los lugareños con el objetivo de hacer grandes unas fechas tan importantes.

Así pues, fue una jornada en la que los vecinos y visitantes pusieron el corazón por y para la Virgen de Belén, con el desfile procesional como máxima representación del cariño sentido hacia la imagen mariana. Aunque los homenajes comenzaron a las 12:00 horas con la celebración de la solemne eucaristía en la misma parroquia. No obstante, a las 00:00 horas también tuvo lugar la tradicional gran traca. Cabe destacar también uno de los momentos más emotivos de la noche. Y es que los anderos acercaron a la patrona a la residencia de mayores, donde se realizó una hermosa petalada y se tiraron fuegos artificiales. Un gesto que se repite otro año más y que refleja la importancia de su papel como transmisores de una pasión.

Los devotos demostraron su amor por la patrona como Samuel Lafuente Martos, costalero quien dijo que “la Virgen representa todo, a mi familia y mis raíces”. Antonio Luis Morales Bedmar: “Estas fiestas son espectaculares porque desde que era pequeño, la Virgen es nuestro aliento, la que nos ayuda a caminar ante la dificultad”. Por su parte, Paco Tito Olivas recalcó que “todos tienen mucha devoción por ella, además afronté una enfermedad y pedí salud”. Maricel Morales Maya: “Es lo más grande para el pueblo, y estoy orgullosa, ya que todo el pueblo se vuelca en estos días tan preciosos. Aquí los vivimos de maravilla”. Una vecina de siempre como Regina Martínez Serrano pero que no vive en el pueblo ya declaró que “mientras pueda no se pierde las fiestas”.