María del Mar Troya, premiada por mejor póster en el XII Encuentro de Enfermería de Salud Mental
La enfermera especialista en Salud Mental de la Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental del Área de Gestión Sanitaria Norte de Jaén María del Mar Troya ha obtenido el Premio al mejor póster en el XII Encuentro de Enfermería de Salud Mental. El trabajo reconocido se titula “Programa grupal liderado por la enfermera especialista de Salud Mental para el fomento de las habilidades sociales en adolescentes con Trastorno del Espectro Autista (TEA)”, según ha informado este viernes el Gobierno andaluz. La autora ha indicado que este reconocimiento “visibiliza la importancia de los recursos especializados en salud mental y evidencia cómo intervenciones bien diseñadas pueden marcar una diferencia tangible en la vida de los usuarios y sus familias”. Además, ha abogado por “consolidar el papel de la enfermera especialista en Salud Mental, una figura aún bastante desconocida, que hace un trabajo esencial con los pacientes y su entorno”.
El TEA se caracteriza por alteraciones en la comunicación social, así como por la presencia de patrones de conducta e intereses restringidos, los cuales dificultan la adquisición y desarrollo de habilidades interpersonales. Durante la infancia y adolescencia, estas limitaciones pueden repercutir negativamente en la participación social, la autoestima y el bienestar emocional. “Desde la Unidad de Salud Mental Comunitaria de Linares se identificó la necesidad de diseñar la intervención grupal liderada por la enfermera con la especialidad en Salud Mental, orientada a fomentar el aprendizaje y la práctica de habilidades sociales en un entorno estructurado, seguro y centrado en la calidad asistencial”, ha afirmado.
La fórmula seguida para llevarlo a cabo fue una intervención grupal dirigida por ella misma, en la que participaron ocho adolescentes de entre 13 y 15 años con TEA. El programa constó de siete sesiones de 90 minutos que incluían contenidos progresivos mediante explicación teórica, dinámicas grupales, juego simbólico, “role playing” o juego de rol y material audiovisual. En cada una de estas sesiones se tocaron temas como presentación del grupo e información a las familias del programa, además de la firma de los consentimientos informados; explicación de lo que son las habilidades sociales; la forma en la que se hacen y se reciben los cumplidos, así como en cómo iniciar y mantener una conversación. También se analizó cómo se deben reconocer y expresar las emociones propias y ajenas; aprender a decir no, toma de decisiones y forma de manejar conflictos, así como cooperación, empatía y resolución de problemas en grupo. Por último, hubo un taller de silueta corporal mediante arteterapia para integrar la vivencia grupal.
Resultados arrojados
Tras realizar las siete sesiones, los resultados arrojados de la observación clínica directa y el uso de la Escala de Habilidades Sociales con registro descriptivo observacional del antes y el después de las mismas, “confirmaron la utilidad para favorecer la comunicación, la empatía y la interacción social en adolescentes con este tipo de trastorno”. De la misma forma, se verificó que el formato grupal facilitó el aprendizaje vivencial, la práctica entre iguales y el refuerzo positivo durante las sesiones. También se puso de manifiesto el papel de la enfermera especialista como agente terapéutico clave en la promoción de la salud mental infanto-juvenil desde un enfoque comunitario e integrador.