Los pantanos de Jaén pierden agua en agosto, pero afrontan el final del verano con mejores datos que el año anterior
La campaña estival en la provincia suele estar marcada por el descenso progresivo de las reservas hidrográficas. Agosto no está siendo una excepción y los embalses jiennenses continúan perdiendo agua conforme avanzan las semanas. Sin embargo, la fotografía actual sigue siendo mucho más favorable que la del pasado verano, después de las abundantes precipitaciones registradas durante los primeros meses del año. Según los últimos datos del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, actualizados a fecha de 22 de agosto, el de Siles se encuentra al 100,25% de su capacidad, con 30,246 hectómetros cúbicos almacenados. Le siguen Encinarejo, con el 88,02%; Quiebrajano, con el 85,91% y Guadalmena, con el 83,94%.
Entre los grandes embalses de la provincia, el Tranco de Beas mantiene actualmente 395,041 hectómetros cúbicos, el 78,11% de su capacidad. También se encuentran en niveles elevados el Dañador, con un 78,57%; La Fernandina, con un 74,56%; y Giribaile, con un 74,11%. La situación es algo más ajustada en otros pantanos. Jándula conserva el 64,47% de su capacidad, mientras que Aguascebas se sitúa en el 63,24% y Rumblar en el 62,80%. En la parte baja aparecen Víboras, con un 46,89%, y Guadalén, que registra actualmente el 46,16%.
Así, pese a que el verano está haciendo mella en las reservas, los embalses jiennenses afrontan la recta final de agosto con una situación todavía favorable, especialmente en algunos de los principales pantanos de la provincia. El agua acumulada durante el año permite mantener un importante colchón de reserva mientras avanza el periodo más seco del calendario. La evolución de las próximas semanas será clave para comprobar cuánto de este volumen consigue conservarse hasta la llegada de las primeras lluvias del nuevo ciclo hidrológico.