Las altas temperaturas extenderán el riesgo de verticilosis en el olivar jiennense en las próximas décadas

Un estudio del CSIC proyecta un aumento de las zonas ambientalmente favorables para el hongo “Verticillium dahliae” en Jaén
Olivar de montaña en la Sierra de Segura. / Europa Press.
Diario de Jaén

El cambio climático no solo impone retos directos por la subida de las temperaturas y la alteración de las lluvias, sino que amenaza con reconfigurar el mapa de las enfermedades que afectan al campo andaluz y por lo tanto tanto también a la tierra del mar de olivos, Jaén. Un estudio liderado por el Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IAS-CSIC), en colaboración con la Universidad de Kansas (EE UU), ha analizado la evolución de las condiciones ambientales para la propagación de Verticillium dahliae, el hongo responsable de la verticilosis del olivo. Esta patología, que penetra por las raíces y bloquea la circulación del agua hasta causar la marchitez o la muerte del árbol, se sitúa como una de las principales amenazas para la producción oleícola en la provincia.

Mapas con la expansión del hongo del suelo causante de la verticilosis, una de las enfermedades más importantes del olivar andaluz y que más pérdidas de producción causa. / IASC-CSIC.

Los mapas del estudio reflejan con claridad cómo la provincia de Jaén se sitúa en el epicentro de mayor vulnerabilidad ante la verticilosis, con una presencia del hongo especialmente acusada a lo largo del eje del Valle del Guadalquivir. Tanto en el modelo GLM como en el MaxEnt, la zona centro-oeste jiennense aparece teñida en tonos rojos e intensos cálidos, lo que señala valores máximos de probabilidad y aptitud ambiental (suitability) para la supervivencia y expansión de Verticillium dahliae. Esta concentración se confirma en las representaciones binarias inferiores, donde gran parte del territorio de Jaén aparece clasificado de forma homogénea como zona adecuada (suitable) o de presencia apta para el patógeno, delimitando únicamente como áreas no favorables las zonas de mayor altitud o de sierra situadas más al sur y noreste de la provincia.

Aunque las condiciones más favorables para la enfermedad se concentran actualmente en el Valle del Guadalquivir, los investigadores advierten de que las emisiones elevadas ampliarán el riesgo hacia nuevas zonas de la provincia de Jaén, además de áreas de Granada y Almería. Según explica el investigador del IAS-CSIC Juan Antonio Navas, las proyecciones orientadas a los años 2055 y 2085 no contemplan una reducción de la superficie adecuada para el hongo en ninguno de los escenarios climáticos analizados. El trabajo se ha elaborado a partir de más de 58.000 datos georreferenciados del fitopatógeno recopilados por la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía.

Ante esta perspectiva en el contexto de calentamiento global —tras registrarse en 2025 el tercer año más cálido en España con un incremento medio de 1,75 °C desde 1961—, los expertos recalcan la importancia de la prevención. Los mapas elaborados sirven para identificar las áreas con mayor riesgo ambiental en la provincia, lo que permitirá priorizar la vigilancia del suelo, planificar la ubicación de nuevas plantaciones de olivar e integrar el uso de material vegetal certificado libre del patógeno.