La Virgen del Rosario levanta la pasión de los vecinos de Charilla

La patrona y el fandango charillero mantienen vivo el legado religioso y cultural
La Virgen del Rosario despierta en los vecinos de Charilla una gran devoción y un importante vínculo emocional. / Ana Lechuga / Diario JAÉN.
Ana Lechuga

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La aldea de Charilla, en el término municipal de Alcalá la Real, se reunió un año más en torno a una de sus tradiciones más arraigadas y en un día grande dentro de su calendario con las fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario. La celebración, desarrollada del 9 al 11 de octubre, hizo del pequeño municipio de la Sierra Sur jiennense un punto de encuentro para los devotos vecinos unidos por la fe, la tradición y el sentimiento de pertenencia a su tierra.

La devoción mariana ocupa un lugar protagonista en unas jornadas en las que la imagen de la Virgen del Rosario representa mucho más que una manifestación religiosa. Su culto forma parte del patrimonio sentimental de Charilla y de una tradición que se transmite de generación en generación, manteniendo vivo el vínculo entre la comunidad y sus raíces.

La procesión constituyó uno de los momentos más significativos de esta celebración patronal, en la que la religiosidad popular se entrelaza con la convivencia vecinal en el recorrido de la imagen por las calles de la aldea. Uno de los momentos más singulares de la celebración llegó con el tradicional baile del fandango charillero, una joya del folclore local que se interpreta cada año ante la patrona y que significa una expresión viva de la identidad de la aldea. De raíces vinculadas a los verdiales malagueños, esta danza llegó a Charilla en el siglo XIX, posiblemente de la mano de comerciantes de pescado procedentes de la costa, y logró sobrevivir al riesgo de desaparecer a mediados del siglo XX gracias a su recuperación y transmisión entre generaciones. Hoy, los más pequeños toman el relevo de sus mayores y mantienen vivos sus pasos y su esencia, en una muestra de orgullo por las tradiciones propias que une música, baile y fervor hacia la Virgen del Rosario.

El recorrido de la patrona precedida por San Miguel por las calles de Charilla renovó una expresión colectiva de cariño y devoción en una celebración que va más allá del calendario litúrgico para convertirse en una oportunidad para compartir vivencias y preservar las tradiciones que definen la historia de esta aldea alcalaína.

Isidro Contreras Martín dijo que la Virgen del Rosario lo es todo para Charilla, una devoción grandísima que se puede ver con la cantidad de vecinos y visitantes aquí. Por otro lado, Isidro Contreras López contó que lleva dieciocho años portando a la patrona, y para él es un orgullo llevarla. “Me lo inculcó mi padre, y desde pequeño estoy aquí con ella”, añadió. “La Virgen es muy importante para mi pueblo, y para mí, ya son muchos los años que vengo acompañándola, en el fandango y ahora de mantilla”, comentño Noemí Álvarez Cano. Asimismo, María Antonia Cano López apostilló que la imagen de la Virgen les transmite “una felicidad, una energía... estamos todos encantados y deseando que llegara este día”. “Llevo más de veinte años llevando a nuestra patrona como costalero, es una devoción muy importante la que yo le tengo”, resaltó José Contreras Martín.