La Virgen de la Nieves se encuentra con la Fuente de la Reja en Pegalajar

La santa visita la “Charca de Pegalajar” para bendecir el agua que vuelve a brotar del manantial
La Virgen de las Nieves a su paso por la “Charca de Pegalajar”. / Francisco Gaitán / Diario JAÉN.
Francisco Gaitán

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Los pegalajeños vivieron en la tradicional procesión de cada 6 de agosto, que es considerado el día de la hermandad de la Virgen de las Nieves, uno de sus momentos mágicos que nunca se olvidarán. Tras la salida de la Iglesia de la Santa Cruz, el imponente trono dorado de la Alcaldesa Perpetua —desde junio— de Pegalajar se dirigió por una cuesta de una pendiente pronunciada hacia abajo hasta llegar a la Fuente de la Reja. Tras muchos años pidiéndole porque brotara, de nuevo, el agua, la Virgen de las Nieves volvió a reencontrarse con ese agua bendita que tanta magia está dejando tanto en el mencionado manantial como, sobre todo, en la más que conocida Charca de Pegalajar, que tras muchos años presentando ahora un panorama desolador ahora está rebosante para orgullo de todos sus vecinos.

Por todo ello, los costaleros acercaron el trono para que la Alcaldesa Perpetua de Pegalajar viera esas pompas de agua que son una señal de vida y esperanza. Acto seguido, la Virgen de las Nieves tuvo ya su tradicional encuentro con la Virgen de Gracia, que está justo encima de la mencionada Fuente de la Reja.

A partir de ahí y, tras vivir ese emocionante momento histórico, las dos cuadrillas de costaleros tanto de hombres como de mujeres —en total, unos 110— prosiguieron su recorrido tradicional de regreso a la Ermita de la Virgen de las Nieves. A lo largo del recorrido, se vivieron muchas emociones y, sobre todo, las caras de ilusión de todos los pegalajeños, que le lanzaban esas peticiones a su patrona, recordando sobre todo a los que no están y quienes están pasando un momento delicado.

Bajo los sones de la Asociación Amigos de la Música de Pegalajar, los costaleros llegaron con elegancia y paso solemne ese trono dorado, que ya por la noche desprendía luz de esperanza ya en una noche cerrada. El cortejo, conformado por las cofradía y grupos parroquiales de Pasión y Gloria del municipio, además de los diez hermanos mayores, cinco hombres y otras tandas mujeres, vivió otro momento único con una inmensa petalada antes de la entrada.

Entre los vecinos cuentan como han vivido este momento tan especial, Isabel López Valenzuela: “cuando se encierra en su ermita por la noche, todos los pegalajeños le pedimos que el año que viene volvamos a verla y salud para todos”. Por su parte, Juan Jesús Almagro Garriga con su hija Vega, ha explicado que “para su familia es un día muy bonito e importantes”. “Siempre lo hemos compartido entre padres e hijos y ahora yo sigo la tradición”. Rodrigo Espinosa Molero señala que “la Virgen de las Nieves significa todo” para él. “Mi madre me enseño todo acerca de la patrona. Le profeso mucha devoción a nuestra Alcaldesa”. Entre ellos también están aquellos que viven o son de fuera pero regresan para seguir a la Virgen. Nicolasa Valenzuela Ruiz: “Siempre que tengo un problema me pongo en manos de la Virgen. Soy de Pegalajar y vivo en Madrid, pero no me pierdo ningún acto de la Virgen”. Montse Izcue Pagola afirma no ser de Pegalaja, pero desde que lo visitó por unos amigos, “repiten todos los años”.