Esclarecidos casi 100 delitos de defraudación de fluido eléctrico e investiga a 70 personas en Jaén

Algunas de las conexiones fraudulentas inspeccionadas se encontraban vinculadas a cultivos de cannabis, por lo que también se han instruido diligencias por delitos contra la salud pública
Intervención de la Guardia Civil.
Diario de Jaén

La Guardia Civil, concretamente efectivos del Equipo ROCA de la Compañía de Beas de Segura, ha esclarecido 92 delitos de defraudación de fluido eléctrico e investigado a 70 personas como presuntas autoras de estos hechos, en el marco de diversas actuaciones desarrolladas en los municipios de Villacarrillo, Santiago de la Espada, La Puerta de Segura, Villanueva del Arzobispo y Beas de Segura.

Las actuaciones que vienen desarrollándose desde agosto de 2025, se iniciaron tras detectarse la existencia de numerosos suministros conectados ilegalmente a la red eléctrica mediante manipulaciones fraudulentas de las instalaciones “enganches ilegales”, hechos puestos en conocimiento de la Guardia Civil por la empresa distribuidora de energía eléctrica.

La Guardia Civil estableció un dispositivo de colaboración y apoyo a los técnicos de la compañía distribuidora durante las inspecciones realizadas en los inmuebles objeto de investigación, procediendo paralelamente a la identificación de los responsables de los suministros en los que se constató la existencia de fraude eléctrico. Asimismo, algunas de las conexiones fraudulentas inspeccionadas se encontraban vinculadas a cultivos de cannabis, por lo que también se han instruido diligencias por delitos contra la salud pública contra algunos de los investigados, interviniéndose sustancias estupefacientes.

El perjuicio económico derivado de estas conexiones fraudulentas asciende a 314.489 euros. Según las estimaciones técnicas realizadas, cada uno de los enganches ilegales detectados habría supuesto un consumo medio anual de unos 12.000 kilovatios hora, equivalente a unos 3.400 euros de energía eléctrica consumida de forma irregular. Las diligencias instruidas e investigados han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente. Las conexiones ilegales a la red eléctrica, además de constituir un delito, ponen en riesgo la seguridad de las personas y afectan a la calidad del suministro eléctrico, provocando sobrecargas, caídas de tensión y averías en la red de distribución, con posibles daños en las instalaciones y electrodomésticos de otros usuarios.