El fin de los trabajos en el túnel de La Miel alivia los colapsos en la A-44 al reducir a la mitad los desvíos
Respiro decisivo para miles de conductores en uno de los puntos más conflictivos de la red viaria provincial. Tras semanas de profundas retenciones y malestar ciudadano por las obras de emergencia en la autovía A-44 a su paso por Sierra Mágina —que alcanzaron su pico crítico en pleno inicio de la operación salida de agosto—, la circulación comienza a recuperar la fluidez. La finalización de las actuaciones en el túnel de La Miel (punto kilométrico 61+000) permite reducir a la mitad la longitud del desvío provisional, que mantenía cortado un carril en cada sentido.
Los problemas de tráfico en este trazado estratégico entre Jaén y la costa granadina y malagueña se originaron tras el encadenamiento de severas borrascas entre enero y febrero, que dañaron de gravedad los taludes de desmonte y los sistemas de drenaje a la altura de Pegalajar, Cárcheles y Campillo de Arenas. Las necesarias labores de estabilización obligaron a reducir la capacidad de la vía, desencadenando kilométricas colas durante los días de mayor intensidad circulatoria. Con la puesta en servicio del paso por La Miel a lo largo de la mañana de este viernes, las restricciones quedan acotadas únicamente al trayecto comprendido entre los puntos kilométricos 55+750 y 58+750. En este tramo restante de tres kilómetros continúan los trabajos de reparación centrados en el túnel de La Cerradura, cuya conclusión se prevé también próxima.
A pesar de que las limitaciones de velocidad y las precauciones se mantendrán en la zona en obras para garantizar la seguridad de los operarios, la reapertura parcial elimina el principal cuello de botella de la A-44, garantizando un tránsito de vehículos considerablemente más ágil de cara al tráfico del fin de semana.