El eclipse se envuelve entre los pinos de Génave

El paraje de El Marañal ofrece una postal única donde la sombra de la Luna transformó el paisaje de la Sierra de Segura
Génave. / Francisco J. Marín / Diario JAÉN.
Francisco J. Marín

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La arboleda de pinos situada a la salida de Génave, en la zona conocida como El Marañal, también llamada Alcacubo, se convirtió ayer en un escenario privilegiado para contemplar el eclipse solar. Rodeado de olivos y con el municipio genavero encaramado en lo alto, este rincón de la Sierra de Segura ofreció una estampa de singular belleza para seguir el paso de la Luna frente al Sol.

Diario JAÉN se desplazó hasta este paraje segureño para cubrir el acontecimiento y captar la transformación de un paisaje acostumbrado a la luz intensa de la sierra. Entre las ramas de los pinos, el cielo comenzó poco a poco a perder su luminosidad, mientras los olivos que rodean El Marañal dibujaban sobre la tierra un paisaje de contrastes y sombras. A medida que avanzaba el eclipse, la tarde adquirió una tonalidad diferente. La luz se volvió más tenue y el silencio del paraje permitió percibir con mayor intensidad un fenómeno que parecía detener por unos instantes el transcurso habitual del día. Sobre las copas de los pinos, el cielo se convirtió en el gran protagonista de una escena en la que la naturaleza parecía contener la respiración. Desde El Marañal, además, la mirada encuentra al propio Génave en lo alto, recortado sobre el paisaje serrano. El pueblo, abrazado por las montañas, parecía contemplar desde la distancia un cielo que poco a poco cambiaba de aspecto.

Durante unos minutos, el paisaje pareció pertenecer a otra hora del día. El Sol se escondió parcialmente tras la Luna y dejó una luz distinta sobre los campos. Y allí, entre pinos y olivares, con Génave en lo alto, el periódico fue testigo de cómo el cielo transformaba por un instante el paisaje de El Marañal.