El Ayuntamiento de Úbeda culmina la revisión y limpieza de toda su red de imbornales ante posibles lluvias torrenciales

La actuación se ha completado un mes antes de lo habitual para asegurar el drenaje en la ciudad y pedanías, reforzando además las labores de desinsectación y desratización
Un operario realiza tareas de limpieza en imbornales. / Ayuntamiento de Úbeda.
Diario de Jaén

El Ayuntamiento de Úbeda ha culminado las labores de inspección y limpieza de los en torno a 3.200 imbornales de la ciudad y sus pedanías. La actuación se ha adelantado este año respecto al calendario habitual con el objetivo de reforzar el funcionamiento de la red de drenaje ante posibles episodios de lluvias intensas en verano. El concejal de Mantenimiento de Infraestructuras, Jerónimo García, ha explicado que se solicitó a la empresa adjudicataria del mantenimiento del saneamiento, Acciona, que adelantara los trabajos. “Habitualmente, la limpieza de los imbornales suele finalizar en el mes de septiembre, pero este año hemos pedido que se realizara con mayor premura para que la red estuviera preparada ante las posibles tormentas que puedan producirse durante el verano, especialmente durante el mes de agosto”, ha explicado este martes en una nota. Úbeda cuenta con alrededor de 3.200 imbornales distribuidos en nueve zonas de actuación, además de sus pedanías. Los trabajos se han desarrollado progresivamente, siguiendo la planificación establecida y atendiendo también los avisos que se han ido produciendo. El pasado 14 de agosto concluyeron las labores de inspección y limpieza de todos los imbornales. Junto a las labores de limpieza, se ha realizado una comprobación del estado de estos elementos de la red. “Los técnicos han podido comprobar presencialmente que todos los imbornales están correctamente limpios y, además, se dispone de registros fotográficos y de vídeo de cada uno de ellos, lo que permite acreditar el estado de la red y comprobar que se encuentra preparada para afrontar posibles episodios de lluvia torrencial”, ha afirmado el edil.

No obstante, ha advertido de que las precipitaciones pueden volver a generar acumulación de sedimentos en determinados puntos. Así, tras un periodo de sequedad, cuando se producen lluvias, el agua puede arrastrar sedimentos y suciedad de la superficie de las calles y volver a taponar algunos imbornales. Al respecto, García ha señalado que existen puntos especialmente sensibles que se encuentran perfectamente identificados, principalmente aquellos situados en pendientes o que reciben el agua procedente de varias calles. “Vamos a mantener activa la vigilancia y el control de estos puntos para poder actuar de forma sucesiva y proceder a su limpieza cuando sea necesario”, ha resaltado.

Desinsectación

Por otro lado, el Ayuntamiento también ha culminado los trabajos de desinsectación y desratización de la red de saneamiento de Úbeda y sus pedanías. La actuación se ha desarrollado igualmente sobre las nueve zonas en las que se divide la ciudad, completándose el tratamiento previsto en todas ellas. El concejal ha apuntado que este año ha sido necesario intensificar las actuaciones debido a las condiciones meteorológicas registradas. “Las altas temperaturas y la humedad provocada por las fuertes lluvias han favorecido la aparición de insectos y roedores, por lo que prácticamente todas las zonas han tenido que ser tratadas por duplicado”, ha declarado. Al hilo, ha indicado que, una vez realizada la primera desinsectación, cuando se comprobaba que en determinadas zonas volvían a aparecer insectos y roedores, “se volvía a mandar a la empresa Acciona para realizar un nuevo tratamiento”. Actualmente, “todas las zonas se encuentran desinsectadas”, según García, quien ha insistido en que el trabajo de la Concejalía se mantiene de manera continuada. “Al igual que hacemos con los imbornales, vamos a estar pendientes de aquellas zonas que puedan ser más críticas para poder actuar a demanda y realizar nuevos tratamientos de desinsectación cuando sea necesario”, ha comentado. Ambas actuaciones forman parte del trabajo preventivo y de mantenimiento de las infraestructuras municipales para garantizar el correcto funcionamiento de la red de drenaje y saneamiento, especialmente durante los meses de verano, y mantener unas adecuadas condiciones de salubridad en la ciudad y sus pedanías.