Devoción y reencuentro en El Mármol tras la procesión del Santísimo Cristo de las Aguas

Los 170 habitantes de la entidad autónoma duplican su población durante un fin de semana marcado por la fe
Procesión del Santísimo Cristo de las Aguas. / Isabel de la Paz / Diario JAÉN.
Diario de Jaén

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Un año más, La Loma se rindió ante los pies del Cristo de las Aguas. Cerca de las 20:30 horas con el sol cayendo en el horizonte, las puertas de la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Paz se abrían para contemplar una salida procesional en la entidad local Autónoma (ELA) de El Mármol, perteneciente al municipio de Rus. Las fiestas en honor del Santísimo Cristo de las Aguas hicieron del fin de semana una importante cita donde, los 170 habitantes que conforman la entidad, se duplicaron para rendir devoción a esta talla que alberga un sentimiento colosal tanto para habitantes como para autóctonos emigrados a otros lugares por motivos laborales o académicos. La veneración por el Cristo comenzó recién entrado el fin de semana, durante el intercambio de estandartes entre los hermanos salientes y entrantes con un besapiés posterior. A continuación, tuvo lugar el recorrido tradicional del estandarte. Durante alrededor de una hora y media, la devoción y la fe hacia el santísimo se sintió en cada rincón de esta pequeño núcleo bajo las plegarias de los fieles, que lo acompañaron durante todo el recorrido. El Cristo procesionó en su característico trono de penitencia de madera. El acompañamiento musical, a cargo de la Agrupación Musical Amigos de la Música, hizo aún más emotiva la velada al compás de un cuidadoso repertorio de marchas tradicionales como Nuestro Padre Jesús, Al cielo la Reina de Triana y Caridad del Guadalquivir. La Hermana Mayor, Rosa María Carta García, y la Hermana Menor, María Muñoz Garrido, portaron los estandartes durante todo el recorrido guiando a su Señor por las acogedoras calles de la entidad, decoradas con motivos festivos. Sonaron cohetes durante todo el recorrido, culminando con una traca de luces sobre el despejado cielo de El Mármol. Después de una hora y media procesionando, llegó la hora de que los vecinos y devotos se despidieran del Cristo de las Aguas. Se cerraron las puertas del templo con la certeza de los feligreses de volver a reencontrares con él el próximo año 2027. La fiesta continuó durante toda la noche en una velada musical a cargo del Duo Sinergia. Esta procesión puso el broche de oro a un maravilloso fin de semana donde todos los marmoleños se volcaron.

Las festividades en honor al Cristo suscitan un profundo fervor entre sus vecinos, tal como refleja Bartolomé Cartas Cartas, quien destacó que se trata de una tradición vivida con gran devoción, siendo los actos religiosos —como la misa y la procesión— sus momentos favoritos. Por su parte, Rosa María Carta García, Hermana Mayor este año, expresó su inmensa felicidad por acompañar al Cristo en la procesión durante unos días que disfruta al máximo. Ese mismo sentimiento de contraste lo comparte Alba María Moreno Lorite, quien experimentó la celebración con mucha ilusión pero con la nostalgia inevitable que surge cuando se encierra la imagen. Desde el ámbito institucional, Lola Cejudo Azorit, vocal del Ayuntamiento, remarcó que se trata de la fiesta principal del municipio, caracterizado por un fuerte arraigo local y por atraer a numeroso público de fuera. Finalmente, María Muñoz Garrido, en su condición de Hermana Menor, vivió estas fechas llena de alegría y con el deseo de pedirle al Cristo de las Aguas salud para todo el pueblo.