Dentellada de la sequía a la producción de aceite, que no superará el millón de toneladas esta campaña
La sequía está poniendo en jaque a los agricultores jiennenses. Cuando apenas queda un mes para que comience la recogida de la aceituna en la cosecha temprana, las expectativas no son nada halagüeñas en el campo debido a la falta de lluvias y las restricciones para el riego. Una coyuntura que se va a hacer notar en la próxima campaña donde el sector ya prevé una producción por debajo del millón de toneladas de aceite en España, cuando la media de los últimos años se ha situado entre 1,3-1,4 millones. Así lo expone un informe elaborado por COAG después de estudiar las diferentes adversidades meteorológicas que se han sucedido en los últimos meses, donde las precipitaciones han sido escasas y las temperaturas extremas, con varias olas de calor, incluso antes del verano. Todo ello ha provocado que los pantanos se encuentren por debajo del 20% y, por consiguiente, el campo se quede sin agua para regar. Además, también se ha incrementado el coste hasta un 50-75% más que en años anteriores. Más grave es la situación en el olivar de secano, donde la sequía afectará profundamente en su cosecha, que se espera muy baja —entre un 10-20% de una producción normal— y que es complicado que se recuperen las producciones de estos leñosos en el otoño.
Ante esta situación, las organizaciones agrarias reclaman acciones contra la sequía al Ministerio de Agricultura. De esta manera, desde Asaja consideran necesario implantar medidas “urgentes y contundentes ante esta situación de máxima gravedad, ya que de no ser así la próxima campaña puede traer una disminución de efectivos productivos más importantes de lo que en principio se puede prever”. Asimismo, Asaja ha solicitado que se estudie un plan para recuperar la capacidad productiva de las explotaciones afectadas por la climatología adversa de esta campaña, por ejemplo con los ganaderos que está sacrificando animales por falta de agua y pastos.
En este sentido, desde UPA se reclama la puesta en marcha de una política integral de protección de la agricultura frente a las adversidades climatológicas, ya que “son cada vez más graves”. La organización solicitó en la Mesa Nacional de Sequía —celebrada el pasado lunes— que se pongan en marcha “políticas valientes, con medidas a corto, medio y largo plazo” con el objetivo de que los agricultores españoles puedan seguir produciendo alimentos para alimentar a la población. Para ello, consideró “imprescindible” invertir en modernizar las infraestructuras hídricas existentes y en crear otras nuevas que “nos hagan más resistentes a fenómenos meteorológicos extremos como las lluvias torrenciales que, previsiblemente, podrían llegar en las próximas debido a la gran cantidad de calor acumulado en el Mediterráneo”. Otra de las propuestas de UPA se centró en rebajar el precio del agua desalada, “un recurso que cobra cada día más importancia, pero cuyos costes deben ser asumibles para los agricultores”. Además, propone articular medidas de apoyo presupuestario y de carácter fiscal, y apuntó que es preciso estudiar la reducción del IVA de los insumos de los productos que necesita la agricultura, especialmente los energéticos (gasoil, electricidad...) y de los fertilizantes.
En este punto, las organizaciones agrarias demandan al Gobierno una “reunión técnica” para tratar todas estas medidas que ayudarán al campo en esta situación de estrés hídrico. Todo ello después del encuentro que mantuvieron el pasado lunes en el que se analizaron las consecuencias de esta adversidad climática en el sector agrario y evaluaron las medidas de apoyo puestas en marcha en marzo por el Gobierno para hacer frente a la situación y que están en vigor.
Hay que recordar que estas medidas ya implantadas son: reducción del 20% en los módulos para la declaración del IRPF de 2021; el incremento de la subvención al seguro agrario, que se ha traducido en un aumento de 60 millones de euros, lo que permite añadir en 10 puntos la ayuda base, es decir, la que reciben todos los asegurados, según la modalidad elegida en el momento de la contratación y, además, se estableció una línea de 12 millones de euros para apoyar la financiación de empresas del sector y que se ampliaron posteriormente hasta 24,7 millones de euros por acuerdo del Consejo de Ministros el 25 de junio. Todo ello se analizó en la última reunión de la Mesa de la Sequía, pero las organizaciones demandan más medidas ante la grave situación del campo.
Propuestas para la sequía
1.- Recuperar la producción. Desde la organización agraria Asaja abogan por un plan para recuperar la capacidad productiva de las explotaciones afectadas por los eventos climatológicos adversos de esta campaña, por ejemplo la cabaña ganadera que está sacrificando animales por falta de agua y pastos, o las plantaciones de cultivos permanentes que están sufriendo bajas en el arbolado, entre otros.
2.- Modernizar equipamientos. La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) pide modernizar las infraestructuras hídricas existentes y crear otras nuevas que “nos hagan más resistentes a fenómenos meteorológicos extremos como las lluvias torrenciales que, previsiblemente, podrían llegar en las próximas debido a la gran cantidad de calor acumulado en el Mediterráneo”.
3.- Apuesta por el agua desalada. La UPA también se centra en rebajar el precio del agua desalada, un recurso que cobra más importancia, pero cuyos costes deben ser “asumibles” para los agricultores. Además, proponen articular medidas de apoyo presupuestario y de carácter fiscal como la reducción del IVA de los productos que necesita la agricultura, especialmente los energéticos.
4.- Ahorro en la electricidad. Desde la Junta de Andalucía demandan al Gobierno una batería de medidas que se centran en la doble tarifa eléctrica para regantes, que podría suponer un ahorro del 20% en la factura de luz a los agricultores y ganaderos, así como fondos para nuevas infraestructuras hídricas y adaptar el seguro combinado para cubrir los efectos de la falta de lluvias.