Cerca de nueve millones de euros a recuperar vías pecuarias en la provincia de Jaén

La delegada María José Lara pone en valor la inversión de la Junta desde 2019, con la que se han recuperado 281 kilómetros
Imagen de Archivo de una vía jiennense. / Junta de Andalucía.
Diario de Jaén

Andalucía es la comunidad autónoma con mayor longitud de vías pecuarias, ya que cuenta con más de 32.700 kilómetros, el 26,5% de una vasta red de 125.000 kilómetros. A su vez, la provincia de Jaén tiene el 16% del total andaluz, superando los 5.000 kilómetros. En esas vías pecuarias, la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, está interviniendo en el marco del proyecto de Revalorización de la Red de Vías Pecuarias como Infraestructura Verde para la Conectividad Territorial de Andalucía.

Esta extensa red está integrada por 5.156 vías pecuarias que recorren la práctica totalidad del territorio andaluz, desde zonas de campiña y dehesa hasta sierras y espacios de alto valor ambiental. Durante décadas, una parte importante de estos caminos públicos sufrió procesos de abandono y deterioro, lo que afectó tanto a su función tradicional ligada a la actividad ganadera como a su potencial ambiental, social y recreativo.

En este contexto, la delegada territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, María José Lara, ha puesto en valor las diferentes actuaciones, que, desde 2019, se acercan en la geografía jiennense a los 9 millones de euros de inversión y que “han supuesto la recuperación de 281 kilómetros de estas vías para la actividad ganadera y agrícola, pero también para su uso generalizado por los vecinos y visitantes, para el desarrollo de actividades turísticas de naturaleza y deportivas”. Como ejemplo, se ha referido, entre otras, a algunas emblemáticas como la Puerta Verde de Linares, que conecta la ciudad con el Parque Deportivo La Garza, o la del Cordel de los Molinos, en Andújar, camino que utilizan multitud de romeros cada semana para ascender hasta el Santuario de la Virgen de la Cabeza. Igualmente, ha mencionado el Descansadero de Arroyo Frío o el acondicionamiento del Cordel Fuente Laguna, en Bélmez de la Moraleda, lugares en los que se ha acondicionado el espacio para el ganado, con la instalación de abrevaderos.

Lara ha señalado al respecto que “la recuperación de estas vías pecuarias es una muestra clara más del compromiso del Gobierno andaluz con la protección del patrimonio natural de la provincia, rehabilitando infraestructuras que son esenciales tanto para la actividad agraria y ganadera como para el uso público responsable”. Por ello, la titular de Sostenibilidad y Medio Ambiente en la provincia ha subrayado el esfuerzo de la Junta de Andalucía por impulsar iniciativas que combinen la protección del medio ambiente con el desarrollo socioeconómico de las zonas rurales. “Estas actuaciones reflejan el impulso de la Junta a la sostenibilidad y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos”.

Desde 2019, el Gobierno andaluz ha invertido 70 millones de euros en la restauración de vías pecuarias en toda Andalucía, favoreciendo el tránsito público. “Gracias a esta inversión —ha precisado— se han rehabilitado más de 1.500 kilómetros en toda la comunidad hasta la fecha” Para María José Lara, “todo ello forma parte de una estrategia definida y de una apuesta firme por reforzar la conectividad ecológica, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad de la ganadería y la agricultura, pero también de impulsar el uso turístico, cultural y deportivo, generando así beneficios para la economía y el desarrollo territorial”.

“Las vías pecuarias constituyen un elemento esencial del patrimonio natural andaluz y desempeñan un papel clave en la ordenación y conectividad del territorio. Aunque la práctica tradicional de la trashumancia ha ido perdiendo relevancia con el tiempo, estos caminos siguen siendo imprescindibles para la actividad ganadera y actúan como corredores ecológicos que favorecen la biodiversidad y la unión entre ecosistemas”, ha señalado la delegada. Para concluir, ha destacado que “este legado histórico posee un valor ambiental, económico y social incuestionable. Su conservación y mejora permiten compatibilizar los usos tradicionales con nuevas funciones orientadas al disfrute de la naturaleza y a la movilidad sostenible”.