Castillo de Canena, primer olivar español en implantar un sistema de control biológico

Entre los objetivos de esta iniciativa están el control de las principales plagas y la reducción del uso de pesticidas
Paisaje de olivos en Cazorla. / Europa Press.
Diario de Jaén

En los olivares de Castillo de Canena, situados en el valle del Alto Guadalquivir, entre las Sierras de Cazorla y Mágina, ya no solo trabajarán técnicos y tractores. A partir de esta campaña también lo harán insectos que se convertirán en los guardines silenciosos de la biodiversidad y en nuevos aliados del cultivo, llamados a mantener a raya las plagas. Con este paso, esta firma olivarera jiennense se convertirá en el primer olivar del país en implantar un sistema de control biológico basado en insectos beneficiosos. Se trata de una iniciativa impulsada por el Centro Tecnológico del Olivar y del Aceite (Citoliva) junto a Castillo de Canena, que se materializa a través de su servicio pionero AGRO·LIVE Aliados Naturales, concebido para trasladar el conocimiento científico al manejo real del cultivo.

Con esta apuesta, estos insectos beneficiosos desempeñarán un papel protagonista en el olivar. Pasarán a actuar como aliados del propio cultivo, con un objetivo de controlar las principales plagas, reducir el uso de pesticidas y favorecer un olivar más vivo y equilibrado, reforzando su funcionamiento natural. Para llevar a cabo esta nueva iniciativa, Citoliva desarrollará un trabajo de análisis y seguimiento en campo que permitirá comprender cómo evolucionan las comunidades de insectos beneficiosos y qué papel desempeñan en el equilibrio del olivar.

“No se trata de eliminar tratamientos de golpe, sino de reducir su dependencia y hacer el sistema más inteligente”, ha explicado el responsable de I+D+i de Citoliva, José Alfonso Gómez. A lo largo del proceso, los técnicos de Citoliva analizarán la presencia y actividad de estos aliados naturales, realizan seguimientos periódicos y traducirán los datos en decisiones prácticas de manejo, integradas en la gestión habitual de la finca.