Antonio Gil Muñoz, presidente de AESA: “La amenaza al sector de las empresas reparadoras del hogar es grande”

El presidente de la asociación reivindica la intención de crear un congreso importante, y poner a Úbeda en valor como se merece: “Esperamos iniciar el camino de que esto sea una cita anual rutinaria”
Antonio Gil Muñoz, presidente de la Asociación de Empresas de Servicios a Aseguradoras y Afines (AESA). / Jason Moyano / Diario JAÉN.
Isabel de la Paz

LA ENTREVISTA

Hoy comienzan unas jornadas históricas para Úbeda: el Primer Congreso Nacional de AESA —Asociación de Empresas de Servicios a Aseguradoras y Afines— abre sus puertas. El pasado martes, el diputado provincial de Turismo, Francisco Javier Lozano, se reunió con el presidente de la asociación, Antonio Gil, y con el vicepresidente y presidente de la Confederación de Empresarios de Jaén (CEJ), Bartolomé González, para poner en contexto los motivos y las peticiones de ese acontecimiento. Diario JAÉN ha tenido la oportunidad de entrevistar a Antonio Gil para conocer de primera mano los objetivos, las ambiciones y los problemas a los que se enfrenta el sector de las empresas reparadoras del hogar.

—Las reuniones se suelen celebrar en grandes capitales, normalmente en la sede de la CEOE en Madrid. ¿A qué se debe elegir Úbeda como sede del primer congreso nacional?

—Siempre nos reunimos en CEOE en Madrid, pero desde hace dos años decidimos iniciar reuniones de manera itinerante en ciudades donde tengamos empresas representativas. Empezamos en Málaga y allí decidimos, a parte de que entraba nueva junta directiva, hacer un primer congreso. ¿Por qué Úbeda? Pues, sencillamente porque en la junta directiva estamos tres componentes jiennenses. El vicepresidente y presidente de la Confederación de Empresarios de Jaén, Bartolomé González; el secretario general, también secretario general de la Confederación de Empresarios de Jaén, Mario Azañón, y yo mismo, que soy también de aquí. Decidimos iniciar las gestiones y hemos encontrado muchas facilidades, tanto por parte de la Diputación Provincial como del Ayuntamiento de Úbeda, por lo que estamos muy agradecidos.

—Más de cincuenta empresas van a desplazarse a Úbeda para este congreso. ¿Qué va a suponer para la ciudad un evento de esta magnitud?

—Como ya dijo el diputado Francisco Javier Lozano en la presentación, Úbeda se ha propuesto como objetivo el paso hacia ser una ciudad de congresos. Nosotros queremos crear un congreso importante, y poner a Úbeda en valor como se merece: es una ciudad bonita, artística y con mucha iniciativa. Queremos dar a conocer desde aquí cuál es la situación de nuestro sector y nuestras reivindicaciones.

—Durante la presentación también se habló del problema del estancamiento de las tarifas frente a la subida de los costes. ¿Qué reivindicaciones quieren trasladar a estas grandes aseguradoras para garantizar la viabilidad de las empresas de su sector?

—Nuestra petición, que ya viene de largo, es sencillamente poner en valor nuestro trabajo. No solamente hacemos la reparación, sino que realizamos toda la labor administrativa. Desde que un asegurado llama a su aseguradora, esta nos encarga el siniestro y nosotros nos encargamos de absolutamente todo, desde dar de alta, hacer las llamadas, coordinar visitas, los cierres, la facturación... Con lo cual, lo que queremos es poner en valor todo este trabajo que realizamos. Debido a la subida de los costes laborales, de energía, de combustibles, de todo, de hostelería, la subida generalizada que hay de precios de todos los consumibles, la rentabilidad se nos ha venido abajo.

—¿A qué problemas se están enfrentando ahora?

Si no hay rentabilidad, seguirá pasando lo que está ocurriendo este año: estamos asistiendo a dos situaciones no deseables. Una es el desvío de trabajo de estas empresas hacia otros sectores, como son las reformas, dejando de lado las compañías aseguradoras. Y, lamentablemente, estamos viendo que hay empresas que están desapareciendo: unas por baja rentabilidad y otras por falta de relevo generacional, ya que los hijos no ven un futuro viable en este tipo de empresas.

—¿A qué se debe la dificultad de encontrar trabajadores cualificados?

—Nuestras empresas dependen mucho de la construcción. Este sector está teniendo también un déficit de trabajadores, debido a que hay poca formación. Los costes laborales y los sueldos no son muy atractivos para mucha gente. Desde hace años ya se están tomando iniciativas por parte de nuestra asociación de llegar a convenios con empresas que traen trabajadores de otros países como Perú y Túnez, y estamos intentando solucionar este tema.

—¿Hasta qué punto está amenazada la viabilidad de estas empresas reparadoras, teniendo en cuenta todos estos factores?

—La amenaza es grande, porque cada vez nos encontramos con rentabilidades más pequeñas y ello está llevando a que todo el sector se esté planteando otras alternativas. La más fácil, sin duda, es el trabajo particular, las reformas y ese tipo de trabajos que ahora están en bastante en auge. Si no hay un reconocimiento pronto de estos trabajos y las tarifas se ajustan al coste real que aguantan nuestras empresas, seguramente sigamos viendo desaparecer empresas de nuestro sector.

—¿Cuáles son los objetivos principales de este primer Congreso Nacional en Úbeda?

— Lo hemos enfocado hacia tres puntos. Uno es que vamos a tener una primera charla por parte de la empresa de Barcelona Cuidacasa, que tiene un departamento muy fuerte en inteligencia artificial, y vamos a tener una ponencia sobre la aplicación de procesos de esta tecnología. También vamos a tener otra ponencia con la empresa jiennense Innovacom acerca de seguridad digital, ciberseguridad y hackeos. Por último, vamos a tener una demostración práctica del grupo JOVS, que ha patentado un sistema de cambio de válvulas de duchas y obras. Es un trabajo que nosotros a diario y que nos interesa tanto a nosotros como a las aseguradoras para evitar costes.

—¿Diría usted que estos tres factores son el punto de inflexión definitivo para llevar a cabo una modernización tecnológica de las empresas reparadoras?

—Eso esperamos, que estos procesos sirvan para ajustar costes y poder ofrecer los mismos servicios a precio más bajo. Toda esta adaptación de procesos tiene un coste muy elevado para las empresas, que en un 90% son pequeñas y medianas, y que habrá que ver cómo se ajustan las tarifas para que sea rentable seguir trabajando.

—Por último, ¿qué se espera de este primer congreso? ¿Cuáles son las expectativas iniciales?

—Esperamos de todo. Esperamos iniciar el camino de que esto sea una cita anual rutinaria ya dentro de nuestra asociación. Estamos agradecidísimos tanto al intelecto de Úbeda como al diputado de Turismo, Francisco Lozano, de cómo nos han atendido y las facilidades que nos han dado. Ello hace que seguramente todos salgamos con ganas de un segundo congreso.