Alcaudete revive el pasado con el espectacular asalto a la villa

La segunda jornada de las Fiestas Calatravas reúne historia y tradición con uno de los actos más esperados del programa
Momento de la actuación. / Pablo Espinosa / Diario JAÉN.
Pablo Espinosa Luna

El eco de los tambores imbuía en valor el acero de las espadas que llamaban a la puerta de la Villa de Alcaudete. La resistencia calatrava aguardaba tras el acceso, aguantando los maderos de la fortificación y pertrechados con armas que clamaban por la defensa de lo que otrora perteneciera al enemigo. El amenazante ejército nazarí se contaban por miles mientras los cristianos se hacían fuertes en su resistencia apelando a la intervención divina. El fuego marcaba la marcha, las arengas embravecían a las tropas a ambos lados de la muralla, y los campesinos rezaban resguardados a un Dios que parecía abandonarlos en la noche más oscura.

La imaginación y la pasión por lo que se hace es la mejor aliada de los que viven la historia de su pueblo. Por ello, cientos de vecinos disfrutaron del desfile y posterior asedio a la villa de Alcaudete ataviados con sus atuendos de caballeros, sus espadas afiladas y muchas ganas de demostrar que el recreacionismo histórico no es un mero capricho: es la forma de sentir la cultura e identidad de un pueblo que busca la excelencia.

La Plaza 28 de Febrero del municipio se convirtió en el escenario de la lucha encarnizada entre calatravos y nazaríes, o, sin que las sensibilidades se hieran, moros y cristianos. Todo el pueblo vibró con el crujir del metal cuando los duelos hicieron acto de presencia: caballeros, lanceros y arqueros defendieron con coraje su castillo, símbolo del resurgir de la cristiandad. Mientras, en el otro bando, llegados desde la lejana Madinat Garnata, los nazaríes buscaban venganza tras la recaptura.

Pero los vientos de guerra pronto tornaron en convivencia, amistad y reconocimiento entre soldados, campesinos e invasores pues un año más, el asalto a la villa de Alcaudete fue todo un éxito para los sentidos. Las viandas derrotaron a las espadas y la fiesta siguió en la Sierra Sur entre historias de dragones, leyendas medievales, fuego y circo, y música; mucha música para brindar bajo la luz de la luna por otro año en el que Alcaudete demostró por que sus Fiestas Calatravas son una cita ineludible para Andalucía.

Durante el desfile. / Pablo Espinosa / Europa Press.