Un aplauso público a las que cuidan
La cita es el próximo domingo, 19 de abril, en el Hotel HO Ciudad de Jaén. Allí, la empresa Clece y sus filiales celebrarán la cuarta edición del Encuentro Anual de Profesionales de Atención Sociosanitaria, una jornada de convivencia que tiene el objetivo de dar visibilidad y poner en valor el trabajo esencial que realizan las profesionales del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) y del ámbito sociosanitario.
A la convocatoria acudirán en torno a 1.100 profesionales, aunque en la provincia son muchísimas más. Según los datos que maneja el delegado de Clece en Jaén, Federico Díaz, en la provincia trabajan con Clece entre 2.850 y 2.900 auxiliares, que atienden a más de 10.800 personas usuarias, mayores o con algún tipo de dependencia.
SOBRE CLECE. Es una compañía formada por más de 90.000 profesionales que trabajan para mejorar la vida de las personas en diversos ámbitos que van desde la limpieza, el mantenimiento y la seguridad, hasta servicios sociales relacionados con el cuidado de personas mayores y dependientes o la educación infantil. Cuenta con clientes en España, Portugal y Reino Unido y, desde su nacimiento en 1992, trabaja con el propósito de generar un impacto social real a través de sus esfuerzos en favor del empleo y la inclusión laboral de colectivos desfavorecidos.
Además de combatir la soledad no deseada de las personas mayores, la repercusión de Clece en la sociedad va mucho más allá y su trabajo contribuye a fijar población al territorio, con más relevancia en una provincia como la de Jaén, especialmente castigada por la despoblación. Y es que no son pocas las ocasiones en las que, tal y como reconoce Díaz, Clece es el mayor empleador de muchos pequeños y medianos municipios.
Pedro Miguel Fernández, jefe de servicio de Atende-SAD de la Diputación Provincial de Jaén: “El Servicio de Ayuda a Domicilio hace más humana a la sociedad”
Para Pedro Miguel Fernández, además de la certificación profesional correspondiente, el perfil de una auxiliar de ayuda a domicilio “debe tener un componente emocional y de relevancia personal importante”. “Tratamos con personas y sus circunstancias, a veces en situaciones complejas. La auxiliar se convierte en una parte más del núcleo familiar del usuario y en muchos casos la única”, recuerda el responsable, que habla del acompañamiento, en consecuencia, como la tarea principal que realizan las profesionales del sector: “El servicio es esencial y en los núcleos rurales todavía más”. Como jefe de servicio del SAD en la Diputación, se ocupa de los municipios de menos de 20.000 habitantes, donde la labor trasciende al trabajo y se convierte en una manera de “hacer comunidad entre personas de diferentes generaciones”. “El Servicio de Ayuda a Domicilio hace la sociedad más personal y evita que la vida pierda su cariz. Es un pilar que hay que proteger porque es esencial para las relaciones de las personas”, reflexiona Fernández, que considera “fundamental” devolver a quienes hoy son usuarios del servicio todo lo que han sacrificado a lo largo de sus años para favorecer y asistir a los suyos.
Federico Díaz, delegado de Clece y filiales en Jaén: “Reconocemos un trabajo callado y damos voz a una labor esencial”
Si hubiera que resumir lo que supone el Encuentro Anual de Profesionales de Atención Sociosanitaria de Clece en una palabra, sería reconocimiento. “A un trabajo callado y una labor esencial”, precisa Federico Díaz, que ve la vocación como la piedra angular del perfil de cualquier profesional del sector: “Este es un trabajo en el que hay que empatizar, comprender e incluso has-ta detectar el lenguaje no verbal, por lo que es difícil ejecutarlo si la auxiliar no tiene vocación”. “Las tareas que desempeñan no tienen comparación, puesto que es un trabajo muy humano”, matiza el delegado de Clece en la provincia, que cree que la sociedad “todavía no es conscien-te de la importancia que tiene la esencialidad de este servicio”. Por eso jornadas así, para “poner en valor a las trabajadoras y su labor”. “Ellas son prioritarias”, añade Díaz, que destaca la relevancia del Encuentro en clave nacional: “Me atrevería a decir que hay pocos actos que congreguen a 1.100 profesionales para poner el fo-co encima de este servicio tan importante y esencial”. Al hilo, recuerda que fija la población, pues “el 85% de las personas dependientes no quieren abandonar su hogar”, y ayuda a dinamizar las economías rurales.
Queti Quirós, jefa de servicio de Atende-SAD de los ayuntamientos de Úbeda, Andújar y centros residenciales: “Reivindicamos la dignificación y la profesionalización del servicio”
“La intención es disfrutar de una comida y que podamos celebrar lo que todos ansiamos tanto: dignificar y profesionalizar el sector”. Habla Queti Quirós del Encuentro como otra manera de “reivindicar lo que merece el sector” y “mostrar a los responsables públicos lo importantes que son sus profesionales y la fuerza que tienen”. “Es primordial que los políticos empiecen a creer en la esencialidad del servicio”, apunta Quirós, que cree que la primera medida de esa “dignidad” que debe llegar sí o sí pasa por “dignificar los salarios”. “Esto nos permite emplear a las personas en sus municipios y que los usuarios permanezcan en sus lugares de nacimiento u origen”, señala la jefa de servicio, que insiste en la necesidad de “dotar de un valor económico” al servicio. Sobre las características que comparten las auxiliares, la jefa de servicio del Ayuntamiento de Úbeda destaca las capacidades personales. “Cada persona usuaria tiene sus circunstancias personales y la profesional debe saber que entra en la intimidad de un hogar y cómo tiene que hacerlo [...] Las auxiliares saben adaptarse a las necesidades, pues hay personas más dependiente físicamente y otras que requieren apoyo psicológico”.
Juan Manuel González, coordinador de Atende-SAD de la Diputación Provincial de Jaén: “La vocación es lo primero, la experiencia se adquiere”
“El valor añadido que encierra la labor de coordinación tiene que ver con ser la figura que relaciona a las personas usuarias con las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio”. Son palabras de José Manuel González, que gestiona las incidencias que se desprenden de la ejecución del servicio bajo una máxima muy clara: velar por el correcto funcionamiento de la relación trabajadora-usuario. Sobre el reconocimiento social a la labor del SAD, piensa que aún hay mucho por hacer: “La gente no se llega a dar cuenta de su valor hasta el momento en el que necesitan ayuda por un familiar en edad avanzada o cualquier otra circunstancia. Es entonces cuando aprecian la necesidad del servicio, pero hasta que no llega el momento no saben medir la importancia del mismo y puede que ni siquiera lo conozcan”. Coincide con sus compañeros en el fuerte componente vocacional de la profesión: “Además del mínimo exigible de experiencia y formación, es un trabajo que es imposible efectuar sin vocación”. De hecho, asegura que la vocación es lo primero y después llega todo lo demás. “La formación y la experiencia se adquieren, pero la vocación no”, señala González, que destaca la capacidad del servicio de fijar población al territorio.
Ana María Jiménez, coordinadora de Atende-SAD de la Diputación Provincial de Jaén: “Reconocerlas es una forma de cuidar a quienes cuidan”
“Para las profesionales del Servicio de Ayuda a Domicilio, este Encuentro es, sobre todo, un reconocimiento a su esfuerzo diario, compromiso y trabajo esencial que muchas veces se realiza de manera silenciosa. Es un día para sentirse valoradas, escuchadas y orgullosas de la labor tan importante que desempeñan”, señala Ana María Jiménez, que sobre la importancia de generar espacios de reconocimiento y convivencia para quienes cuidan, dice: “Porque cuidar también implica emociones, desgaste y mucha implicación personal. Estos espacios permiten parar, compartir experiencias, reforzar vínculos y recordar que detrás de cada servicio hay personas que ponen corazón y profesionalidad. Reconocerlas es una forma de cuidar a quienes cuidan”. Como coordinadora del SAD, indica que el gran reto en la gestión de los equipos es “acompañar y apoyar a las auxiliares en su día a día”. “Garantizamos que tengan los recursos, la formación y el respaldo necesarios para ofrecer una atención de calidad. Coordinamos personas, necesidades muy diversas y situaciones delicadas”, recuerda Jiménez, que pone de relieve que tanto las personas usuarias como las profesionales están siempre en el centro del quehacer diario de los coordinadores.
Sebastiana Sola, profesional auxiliar de ayuda a domicilio de Atende-SAD de la Diputación Provincial de Jaén: “Es un privilegio porque me gusta más dar que recibir”
Preguntarle a Sebastiana cómo es un día normal de su semana es preguntárselo a alguien que se dedica a la ayuda a domicilio desde 1999. Eso hay que tenerlo en cuenta porque la experiencia es un grado y el tiempo le da la perspectiva para hablar de la evolución del sector en las últimas décadas. “Si tienes vocación, te gusta lo que haces, con y para quién lo haces, es un trabajo genial”, dice esta auxiliar, que a pesar de acumular tantos años en el tajo, asegura: “Todos los días son como el primero”. “Me gusta tratar con las personas mayores, conocer sus necesidades y atenderlas. Es ameno y llevadero para mí porque me gusta lo que hago. Es un trabajo que me da recompensas en el día a día, lo hago con vocación y mucha satisfacción”, reconoce Sebastiana, que ahonda en eso que ella llama recompensa: “Me la dan las personas a las que cuido porque me lo manifiestan como su cariño. Que me reciban cada día en sus casas y cómo lo hacen ya es una recompensa muy grande porque sé que les sirvo de ayuda y me lo manifiestan de muchas maneras”, destaca Sola, que piensa que la empatía debería tener un valor incalculable para quienes se dediquen a la ayuda a domicilio. Ella se considera una persona que no exige mucho: “Soy más de dar que de recibir”. Sí es cierto, sin embargo, que ha sido testigo de avances en un sector que aún tiene margen para mejorar. Ella empezó a trabajar en esto de la mano de Cruz Roja: “Siempre he estado y estaré agradecida a la ayuda a domicilio porque, además de que nos permite ayudar, también nos ayuda con un puesto de trabajo digno”. La primera vez que trabajó, lo hizo con un contrato de sustitución de 15 días, tras lo que le propusieron quedarse como titular. La noticia le llegó justo cuando lo necesitaba: “Además de tener vocación, fue un empleo que llegó en un momento muy crítico de mi vida en el que lo necesitaba para tener un techo y alimentar a mis hijos, que entonces tenían 2 y 6 años. Yo sigo como hasta hoy y estoy muy agradecida a las empresas que han confiado en mi saber hacer”. Dice que el servicio goza de más reconocimiento que hace años. “Antes se valoraba menos, pero yo sé el valor que tengo y el que me da la empresa, por lo que estoy muy a gusto y me siento una privilegiada”, comenta Sebastiana, una mujer que se caracteriza por “llevarse bien con todo el mundo, ser compañera de sus compañeras y trabajadora de su empresa”. Por eso, espera con ganas el Encuentro de este domingo para disfrutar junto al resto del equipo.
Carmen Vizcaíno, coordinadora de Atende-SAD del Ayuntamiento de Úbeda: “Los usuarios siguen en sus casas y con calidad de vida”
Carmen Vizcaíno es consciente de que las auxiliares de Ayuda a Domicilio son el alma del servicio y pone de relieve la importancia, en ese contexto, del trabajo que realizan los coordinadores como ella: “Organizamos, priorizamos y damos forma a todo lo que tiene que ver con la prestación del servicio”. Así es a grandes rasgos, pero si se entra en el detalle, el trabajo de los coordinadores es sinónimo de “apoyo continuo” a la logística del servicio y, por supuesto, a las auxiliares y a cualquier situación que se les plantee. En este sentido, Vizcaíno muestra su satisfacción por el hecho de que el servicio goce de cada vez más reconocimiento en la sociedad. “La ayuda a domicilio abarca a tantísimos usuarios que hoy es difícil no conocer a alguien que lo sea. Todo el mundo tiene un familiar o un vecino con servicio de ayuda a domicilio, por lo que se ve que existe y que existe para bien... para que las personas vivan en sus casas con la misma calidad de vida o más de la que tenían”. Ella trabaja en Úbeda, desde donde las profesionales cubren las pedanías de Donadío, Santa Eulalia, San Miguel, Solana de Torralba y Veracruz, pero es de la Sierra de Segura, por lo que sabe de lo que habla cuando refiere que el servicio “ayuda a frenar la despoblación”.
Inmaculada Ruiz, profesional auxiliar de ayuda a domicilio de Atende-SAD del Ayuntamiento de Úbeda: “Muchas veces nos sentimos como una más de su familia”
Asegura que se lleva más de su trabajo que lo que da: “De las personas usuarias me llevo sus enseñanzas”. “Son vulnerables, nos dan cariño y, a la vez, están deseosos de que entres por la puerta de su casa para que el cariño se lo demos nosotras. Ellos perciben eso y son muy agradecidos con todo lo que haces”, destaca la joven Inmaculada Ruiz, que cada día termina de trabajar con satisfacción y la sensación que da el trabajo bien hecho: “Cada día te desvives más porque ves que lo necesitan”. Considera que aún hay mucho por hacer para que el trabajo de las auxiliares de ayuda a domicilio tenga el reconocimiento que merece en el seno de la sociedad. “Hay que vivirlo en primera persona para saber lo que es. Una vez que se vive la experiencia, entiendes que el concepto de la ayuda a domicilio no está valorado como tendría que estarlo”, explica Ruiz, que reconoce que una auxiliar es siempre mucho más: “Somos psicólogas, médicas... y estamos pendientes de lo que puede pasar en todo momento hasta el punto de sentirnos un familiar cercano. Los ve-mos a diario y generamos un cariño inmenso. Están solos durante todo el día y al final la única alegría que tienen es el rato que estamos con ellos. Les transmitimos tranquilidad y confianza”, relata.